Platense volvió a escribir una página importante de su historia. El equipo dirigido por Martín Palermo eliminó a Coquimbo Unido en la definición por penales tras igualar 1 a 1 en Vicente López y 0 a 0 en la noche de ayer y avanzó a los cuartos de final de la Copa Libertadores, en una noche cargada de tensión y emoción.
Antes de la serie decisiva, Palermo reunió a sus jugadores y dejó una arenga que resumió perfectamente lo que pretendía de ellos. “Ustedes tienen que responder. Convencidos y seguros, como hicieron en toda la clasificación. Pateo el penal seguro, le pego con el corazón”, les dijo el entrenador.
El técnico también hizo referencia a Juan Pablo Cozzani, arquero del Calamar y una de las piezas importantes para afrontar la definición: “Juan Pablo está para darnos una mano, pero ustedes tienen que responder con determinación”. El mensaje fue claro: confianza, personalidad y corazón para hacerse cargo del momento.
Y en esa clasificación también hubo presencia con pasado en Estudiantes. Franco Zapiola y Luciano Giménez, ambos surgidos del Pincha, fueron parte del equipo de Platense que consiguió meterse entre los ocho mejores de América. Así, el Calamar de Palermo continúa haciendo historia y ahora espera por su rival en los cuartos de final de la Libertadores.

