Axel Kicillof continúa ampliando su construcción política fuera de la provincia de Buenos Aires y sumando nuevos vínculos a una estructura que, a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), empieza a tomar una dimensión cada vez más federal. En su desembarco en Chaco, el gobernador bonaerense combinó reuniones con intendentes, sindicatos, empresarios y universidades, en una agenda que excedió la gestión y volvió a mostrar las distintas patas de un armado que proyecta al peronismo hacia el escenario nacional.
Kicillof todavía evita traducir este despliegue en una candidatura y no formalizó ninguna definición respecto de sus aspiraciones para el próximo turno electoral. Sin embargo, la sucesión de actividades fuera de Buenos Aires empieza a marcar una hoja de ruta: construir relaciones políticas en otras provincias, acercarse a sectores productivos y sindicales y fortalecer una red territorial que le permita disputar un lugar propio dentro del peronismo.
La visita a Chaco se inscribe en esa estrategia. El gobernador se reunió con el intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, con quien firmó un convenio de cooperación entre la Provincia de Buenos Aires y el municipio chaqueño en áreas como salud, educación, seguridad, ciencia y tecnología, conectividad y modernización del Estado.
“Firmamos un convenio entre la provincia de Buenos Aires y el municipio de Colonia Benítez para articular en áreas prioritarias para nuestra gestión como son la salud, la educación y la seguridad”, sostuvo Kicillof, quien aprovechó el encuentro para volver a cuestionar al Gobierno de Javier Milei.
El gobernador planteó que la articulación entre provincias y municipios aparece como una respuesta al modelo nacional y contrapuso esa lógica con lo que definió como un Estado que “se desentiende por completo de sus obligaciones básicas”.
En ese marco, Kicillof volvió a colocar al federalismo en el centro de su discurso. “Nuestro país se constituyó con una clara impronta federal y con un proyecto común de nación que hoy Javier Milei quiere disolver cuando propone la lógica del ‘sálvese quien pueda’”, afirmó.

De los sindicatos a los empresarios y las universidades
La amplitud de la agenda chaqueña también funciona como una muestra del tipo de construcción que el gobernador busca desarrollar fuera de la provincia. No se trató solamente de reuniones con dirigentes políticos: durante la jornada, Kicillof pasó por el sindicalismo, los municipios, el sector empresario y el ámbito universitario.
Por la mañana participó junto al senador nacional Jorge Capitanich del acto de renovación de autoridades de la CGT Regional Chaco, donde estuvo acompañado por el secretario del Interior de la CGT nacional, Héctor Daer. Allí volvió a centrar su discurso en la caída de los salarios, los despidos y el endeudamiento de las familias.
Más tarde, el gobernador mantuvo un encuentro con representantes de la Federación Económica del Chaco, empresarios pymes y referentes de cámaras de comercio, industria y servicios. La agenda se completó con la firma de convenios con la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), orientados a la cooperación y la asistencia técnica.
El recorrido permite observar una estrategia que busca exceder la estructura tradicional del peronismo y establecer vínculos con distintos sectores de cada territorio. Intendentes, legisladores, sindicatos, empresarios, universidades y organizaciones productivas aparecen como interlocutores de una construcción que todavía no tiene una candidatura definida, pero que empieza a adquirir una dimensión nacional.
En Chaco, además, Kicillof encabezó un encuentro con unos 40 intendentes e intendentas, legisladores provinciales y nacionales y dirigentes de la región. El dato refuerza el componente territorial de una gira que se suma a las actividades que el gobernador y el MDF vienen desarrollando fuera de Buenos Aires.
El MDF como plataforma de una construcción nacional
El despliegue tiene como telón de fondo el reordenamiento que atraviesa el peronismo. Mientras Kicillof consolida su posición dentro del PJ bonaerense y fortalece su estructura en los municipios de la provincia, el MDF funciona como el espacio desde el cual intenta ampliar esa construcción hacia otros puntos del país.
La estrategia tiene una particularidad: el gobernador no necesita hablar todavía de una candidatura presidencial para desarrollar una estructura que pueda servirle como plataforma nacional. La recorrida por distintas provincias, los encuentros con dirigentes locales y la búsqueda de vínculos con sectores sindicales, empresariales, productivos y académicos construyen, en los hechos, una red que excede las fronteras bonaerenses.
Ese proceso también le permite a Kicillof instalar una agenda propia dentro de la discusión nacional. El federalismo, la producción, el empleo, los salarios y el rol del Estado son algunos de los ejes que el gobernador repite en cada territorio y que utiliza para confrontar con el modelo económico de Milei.
En Chaco, volvió a insistir con esa mirada al afirmar que frente al Gobierno nacional hay que “dar una muestra de federalismo” y trabajar para “reconstruir la Argentina”.
La definición encaja con el recorrido que viene realizando el mandatario. Mientras todavía mantiene abierta la discusión sobre su futuro electoral, Kicillof avanza en algo más concreto: construir una red política federal que le permita llegar al próximo escenario del peronismo con una estructura propia y vínculos más allá de Buenos Aires.
Por ahora, no hay candidatura anunciada. Pero el armado ya tiene rutas, interlocutores y una agenda que empieza a recorrer distintas provincias.

