En La Plata sigue faltando GNC en las estaciones de servicio. La escasez empezó hace semanas y a esta altura parece que va a terminar solo cuando vuelvan las temperaturas tempaldas y baje el consumo de gas. Sin embargo, el gobierno nacional de Javier Milei firmó un nuevo DNU para desregular el mercado energético del combustible pensando en las exportaciones. Cae un emblema de la presidencia de Eduardo Duhalde.
Los cambios quedaron oficializados en el Decreto 580/26 publicado este miércoles en el Boletín Oficial. El DNU firmado por todo el gabinete libertario hace dos cosas: la primera es derogar el Decreto 689 firmado por Duhalde el 26 de abril de 2002. En aquel momento, el dirigente bonaerense era presidente de la Nación y enfrentaba una de las peores crisis económicas del país.
Una de las medidas que impulsó fue la Ley de Emergencia Económica para pesificar los contratos pactados en dólares y salir de la convertibilidad. Justamente, el Decreto 689/02 exceptuaba a las exportaciones de gas natural de la pesificación para preservar el ingreso de divisas que implicaba venderle gas a Chile o a otros países de la región.

Según la administración libertaria, mantener ese régimen diferencial para los contratos vinculados a las exportaciones de gas natural “carece de justificación en el marco regulatorio vigente y genera distorsiones en los precios y tarifas a pagar por parte de los cargadores del sistema de transporte”.
En realidad, esta desregulación normativa apunta al Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), una estructura que ya inyectó más de 17 mil millones de metros cúbicos de gas a la red nacional. Es que en el segundo artículo establecieron cómo debe calcularse el precio unificado de la capacidad de transporte del gasoducto que deberán abonar todos los cargadores del sistema.
Ahora, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad quedó encargado de “fijar el precio de la capacidad base tomando como referencia el precio adjudicado”. El organismo de control tendrá la posibilidad de “establecer un adecuado escalonamiento entre los valores vigentes y el precio unificado” para “evitar variaciones significativas”, dice el DNU.

