La privatización de las rutas nacionales impulsada por el gobierno de Javier Milei comienza a materializarse este martes con el traspaso de distintos corredores nacionales a operadores privados.
Mientras el nuevo esquema empieza a mostrar sus primeras consecuencias sobre el empleo, el Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), referenciado en Facundo Moyano, difundió un comunicado en el que defendió su actuación durante la transición y aseguró que “no abandona a nadie”.
El pronunciamiento llegó en medio de un escenario atravesado por la reducción de personal que acompaña el fin de Corredores Viales, la empresa estatal que administraba buena parte de la red vial nacional.
La reorganización no responde únicamente al cambio de concesionarios: los nuevos pliegos incorporan sistemas automatizados de cobro mediante TelePASE y otras tecnologías que demandan una menor cantidad de trabajadores que el esquema tradicional de peajes manuales.
Los primeros efectos de la privatización
Las primeras consecuencias del nuevo modelo ya comenzaron a sentirse en distintos puntos del país. En peajes como Hinojo, en el partido de Olavarría, y La Vasconia, en Tandil, se registraron decenas de trabajadores que quedaron desafectados tras el recambio de concesionarios.
La situación también alcanza al peaje de Olivera, en Mercedes, donde unas 80 familias esperan definiciones sobre su continuidad laboral. A pocos días del traspaso a la nueva empresa, trabajadores denunciaron haber recibido telegramas de despido y advirtieron sobre un progresivo abandono de las instalaciones.
De acuerdo con información aportada desde el sector, la reestructuración involucra a unos 410 trabajadores distribuidos en distintos puestos del corredor vial, incluidos los peajes de 9 de Julio y Trenque Lauquen. Solo una parte de ese personal continuaría vinculada a las nuevas concesionarias, desempeñando funciones diferentes a las actuales.
Fuentes relacionadas con las empresas adjudicatarias señalaron a Infocielo que los nuevos contratos contemplan un esquema de operación con mayor automatización, basado en sistemas electrónicos de cobro y nuevas tecnologías de control vial, como los futuros tótems para medición de velocidad.
Si bien continuará existiendo personal para tareas de supervisión, jefaturas de estación y maestranza, la estructura prevista requiere una dotación inferior a la que mantenía Corredores Viales.
La reacción del sindicato
En ese contexto, el SUTPA difundió un tardío comunicado en el que buscó responder a los cuestionamientos surgidos durante el proceso de transición.
“Con el fin de la concesión de Corredores Viales S.A. culmina una etapa, pero comienza otra en la que el compromiso del SUTPA está más firme que nunca”, sostuvo la organización.
El gremio aseguró haber agotado “todas las instancias” para preservar las fuentes laborales y atribuyó la situación a las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional.
“Durante los meses previos a esta transición agotamos todas las instancias para evitar llegar a este desenlace. Llevamos adelante gestiones, reclamos y acciones con el único objetivo de preservar cada fuente de trabajo. Sin embargo, las decisiones políticas muchas veces terminan condicionando la continuidad laboral de cientos de familias”, afirmó.
En el tramo final del documento, el sindicato buscó enviar un mensaje a los trabajadores afectados: “La única lucha que se pierde es la que se abandona. Y el SUTPA no abandona a nadie” sostuvieron.
Un debate que recién comienza
El comunicado del gremio se conoció mientras crecen los cuestionamientos de trabajadores y referentes vinculados a la actividad por el impacto laboral del nuevo esquema.
En Mercedes, Marcelo Díaz, integrante de la Comisión de Vecinos contra el Peaje, cuestionó públicamente el silencio que, a su entender, mantuvo el sindicato frente a la situación que atraviesan los empleados del peaje de Olivera.
El caso aparece como uno de los primeros en reflejar el cambio de modelo que acompaña a la privatización de las rutas nacionales.
A medida que las nuevas concesionarias asuman el control de otros corredores, el sistema de peajes tenderá a una mayor automatización y a una estructura operativa más reducida que la existente bajo la órbita de Corredores Viales.

