Es cosa seria Mikel Amondarain. Es cosa seria. Porque no sólo se metió en la Primera como si ya tuviera más de cien partidos en Primera, sino que en apenas diez meses en la máxima categoría, hizo olvidar nada menos que al ex capitán del equipo, Santiago Ascacibar, en su partida a Boca. Una vez más, ahora por Copa Argentina, el Vasco apareció en todo esplendor. Otro gol, el segundo el hilo, para sellar el 3 a 0 ante Central, en una semana que le costará olvidar, sin dudas la mejor de su carrera.
El Vasco, que venía de ser el héroe ante el DIM, volvió otra vez a marcar sobre la hora un gol que dice mucho. Esta vez no se gritó como aquel en UNO por la Libertadores, pero sí muestra de lo que es capaz este chico de 21 años, porque hasta el último minuto intentó convertir. Y lo hizo. No sólo corrió, jugó, acompañó y patrulló. Además, volvió a pisar el área con decisión y contundencia.
Un rato antes del 3 a 0, había tenido otra chance en el área, pero finalmente terminó abriendo sus piernas para dejarla pasar y que Alario pudiera definir, aunque la pelota terminó en las manos de Ledesma.
Como fuera, Amondarain vivió una semana soñada. Por su gol en la Libertadores que se gritó como nunca en UNO y por este tercer gol con una definición bien de nueve, casi a lo Carrillo, picándole la pelota al arquero de Central y marcando una goleada que tuvo olor a paliza.
Con este gol, Mikel llegó a los tres en el Pincha en sus 30 partidos en Primera. Lo particular es que ya convirtió uno en cada competencia: por el torneo local ante Unión, por la Libertadores ante el DIM y ahora por la Copa Argentina. ¿Podrá retenerlo el Pincha?

