Por algo sus compañeros se le quedaron mirando sin entender lo que había pasado. Y mucho más, lo que había hecho. Porque falló quien nunca falla. O al menos, quien nunca lo hace de esa manera. Un error insólito de Muslera, que fue a buscar con las piernas una pelota que bien pudo agarrar abajo con las manos, le dio la ventaja a Flamengo. Pedro no dudó y marcó el 1-0.
La situación fue tan inesperada que hasta el goleador del Fla se había resignado. Porque entendía que la pelota ya era del arquero. Pero Nando rechazó con los pies, se la dejó a Pedro, quien giró y lo venció. Mal parado, el uruguayo ya no pudo recuperarse.
Con ese gol inesperado, Flamengo pudo romper un buen planteo que venía haciendo Estudiantes, muy bien ejecutado por sus jugadores. Pero los arqueros tienen ese riesgo, cuando fallan, pagan.
La banca del Cacique en la pausa de hidratación
Luego del gol del Fla, se dio una situación muy particular cuando se dio la pausa de hidratación: Muslera llegó a reunirse con sus compañeros con Medina y pidió disculpas. Y el Cacique, enseguida, lo bancó: “¿Qué perdón? Nos salvaste mil veces, dejá de romper los huevos”, le dijo el DT. Tremendo apoyo, quizás recordando la doble tapada ante el Flamengo en UNO que derivó luego en el gol de Carrillo para empatar el partido.

