El juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Maradona tendrá este jueves una audiencia clave con nuevas declaraciones de profesionales vinculados al tratamiento del exfutbolista. Entre los testimonios más esperados aparece el de un médico que lo acompañó durante distintas etapas de su vida y que ya había cuestionado las condiciones de la internación domiciliaria en la que murió.
Se trata de Mario Schiter, especialista que conoció a Maradona a fines de los años noventa y que mantuvo contacto con él durante diversos tratamientos médicos. El facultativo ya había intervenido en el primer juicio oral que terminó siendo anulado y ahora volverá a presentarse ante el Tribunal.
Durante su exposición anterior, Schiter sostuvo que el estado de salud del exDT requería controles permanentes y un seguimiento mucho más complejo del que finalmente recibió en la vivienda del barrio San Andrés, en Tigre. Según había explicado, la atención debía incluir médicos de distintas especialidades, monitoreo cardíaco constante y equipamiento específico para afrontar cualquier descompensación.
Además, recordó que tras la operación por el hematoma subdural, Maradona había sido derivado a un centro de rehabilitación, aunque posteriormente se decidió trasladarlo a una internación domiciliaria. Para el médico, aquel esquema no ofrecía las condiciones necesarias para un paciente con antecedentes clínicos tan delicados.
Schiter también participó de la autopsia realizada el 25 de noviembre de 2020, luego de que fuera convocado por Claudia Villafañe para actuar como veedor. En esa oportunidad describió un cuadro cardíaco severo y complicaciones pulmonares asociadas a una insuficiencia cardíaca.
En paralelo, volverán a declarar el neurocirujano Leopoldo Luque y el psicólogo Carlos Díaz, quienes intentarán responder a distintos audios y conversaciones incorporadas por la fiscalía durante las últimas audiencias.
Los investigadores buscan determinar las responsabilidades del equipo médico que asistía al exfutbolista en los días previos a su muerte. La causa tiene a varios profesionales imputados por presunto homicidio simple con dolo eventual, una figura que contempla penas de prisión efectiva.

