Estudiantes emprende viaje a Perú con la ilusión intacta de conseguir un triunfo que lo deje a tiro de la clasificación a la siguiente fase de la Copa Libertadores. El partido ante Cusco aparece como determinante para las aspiraciones del equipo de Alexander Medina, ya que una victoria le permitiría encaminar seriamente el pase a falta de dos fechas para el cierre de la fase de grupos.
Sin embargo, en la previa no todo son buenas noticias. El entrenador deberá rearmar el equipo por tres bajas sensibles. La primera es la de Ezequiel Piovi, quien llegó al límite de amarillas ante Flamengo y deberá cumplir una fecha de suspensión.
A él se suman Adolfo Gaich y Joaquín Tobio Burgos, que tampoco viajarán con el plantel. El delantero atraviesa un duro momento personal tras el fallecimiento de su madre el último viernes, mientras que el volante padece un síndrome febril con foco respiratorio. De esta manera, los tres quedarán al margen del partido del miércoles.
Una práctica con sorpresa
En el último entrenamiento, Medina probó con una variante que llamó la atención: incluyó a Lucas Cornejo entre los titulares en lugar de Piovi. El juvenil, de buenos rendimientos en Reserva, aparece como una alternativa concreta en la mitad de la cancha, aunque el equipo aún no está definido, sobre todo teniendo en cuenta las exigencias de jugar en la altura.

El propio DT se refirió a las opciones para reemplazar al mediocampista suspendido: “Gabriel es uno de los pocos jugadores que puede cumplir esa función. Si bien tiene otras características, es el que lo puede hacer en esa posición. El otro es Mikel, con un perfil más versátil y con llegada a las dos áreas”, explicó en conferencia desde City Bell.
Con bajas, dudas y un desafío exigente por delante, Estudiantes va por un paso clave en la Copa.

