El viernes en el Gran Premio de Miami dejó una gran noticia para el automovilismo argentino: Franco Colapinto firmó una actuación impecable y terminó 8° en el Sprint Shootout, asegurándose largar desde la zona de puntos en la carrera corta del sábado.
Fue una clasificación sólida de principio a fin. Preciso, consistente y sin errores, Colapinto avanzó de tanda en tanda casi sin sufrir y cerró su mejor vuelta en 1:29.320, un registro que le permitió igualar su mejor resultado histórico, conseguido previamente en Bakú 2024. Además, se trató de su tercer ingreso a una Q3, ratificando su crecimiento en la Formula 1.
El contexto también potencia lo hecho. Con un Alpine competitivo —aunque con algunas diferencias respecto al auto de Pierre Gasly—, el argentino mostró todo su potencial, dejando atrás a varios rivales directos de la zona media. Haas, Racing Bulls y Williams quedaron lejos de su ritmo, en una tanda donde no había margen de error.
El salto respecto a carreras anteriores es claro. Tras un inicio con dificultades en circuitos como Japón, donde había marcado la falta de rendimiento, ahora con un nuevo chasis y mejoras aerodinámicas respondió con resultados concretos. Y no solo eso: logró ser más consistente y competitivo que su propio compañero de equipo.
El sábado de Colapinto
Ahora viene lo mejor. Colapinto largará desde el 8° puesto en la carrera sprint del sábado (13:00 hora argentina), con la chance real de sumar puntos —algo que solo consiguen los primeros ocho—. Más tarde, a las 17:00, afrontará la clasificación para la carrera principal.
El clima también juega su partido. En una Miami teñida de celeste y blanco, el argentino volvió a sentirse local y está construyendo un fin de semana que ya ilusiona.
Porque cuando tiene herramientas, responde. Y en Miami, Colapinto está demostrando que no solo está para competir: está para dejar huella.

