Mientras la Cámara de Diputados se prepara para debatir -y aprobar- la reforma de la Ley de Glaciares que promueve el gobierno de Javier Milei bajo la premisa de alentar las inversiones mineras, desde la oposición advierten sobre una traba que la volvería inaplicable.
Durante una extensa entrevista brindada al aire de Palabras más, palabras menos, por LA CIELO, el diputado nacional y exministro de Transporte, Diego Giuliano, analizó con dureza el avance del oficialismo para modificar la Ley de Glaciares. Según el legislador, la propuesta que logró dictamen de mayoría se está tratando “totalmente de espaldas a la opinión de la sociedad” y sin abrir los canales de participación ciudadana necesarios para un tema de tal magnitud.
El punto central de la crítica de Giuliano reside en que la nueva normativa viene “floja de papeles” desde el punto de vista constitucional. El diputado explicó que se está pretendiendo “bajar los pisos de protección de los glaciares”, que son las reservas de agua dulce más importantes del país. “Los glaciares funcionan como esponjas de agua dulce congelada que se va acumulando por siglos”, describió, advirtiendo que, ante el cambio climático y el retroceso de estas masas de hielo, permitir proyectos mineros en sus bases es una decisión temeraria.
Giuliano reveló el trasfondo de interés económico detrás de la reforma: “¿Y por qué quieren hacer minería en el glaciar? Porque para hacer la minería de fracking que hacen algunas empresas internacionales, multinacionales en realidad, necesitan agua; entonces la quieren lo más cerca posible del glaciar”. En este sentido, denunció que el Gobierno pretende que el agua deje de ser un recurso protegido para pasar a ser simplemente “un insumo para la industria minera”.
Uno de los argumentos más fuertes sobre la invalidez legal de la reforma es su choque con el artículo 41 de la Constitución Nacional. Giuliano recordó que la Corte Suprema ya zanjó este debate al definir que es facultad del Estado nacional establecer pisos mínimos de protección ambiental. “Lo que hoy se quiere hacer es bajar esos pisos de protección, que cada provincia diga con criterios completamente diversos qué glaciares se protegen y qué glaciares no se protegen”, alertó, señalando que esto impacta en todo el sistema hidrológico que atraviesa múltiples provincias.
Finalmente, el diputado advirtió que esta falta de solidez jurídica terminará perjudicando a las propias inversiones que el Gobierno dice promover. “Están generando inseguridad jurídica; no va a haber una empresa que pueda hacer un proyecto minero en un glaciar porque el equipo jurídico le va a decir: ‘Mire, esto se da vuelta’, porque la Constitución Argentina no se puede cambiar por una ley”. De esta manera, Giuliano dejó en claro que, aunque se apruebe, la ley nace con una debilidad estructural que probablemente termine en los tribunales.

