Un operativo de alto impacto permitió desarticular parte de una peligrosa organización criminal que operaba en el oeste del conurbano bonaerense. Agentes de la Policía Federal Argentina detuvieron a un hombre de 30 años, conocido como “el Negro Llanos”, señalado como líder de una banda vinculada a secuestros extorsivos, sicariatos y venta de drogas.
La captura fue el resultado de una investigación que se inició tras el secuestro de un ciudadano peruano, ocurrido el 18 de marzo de 2024 en Villa Celina. La víctima fue interceptada en la vía pública y permaneció cautiva durante cinco días, tiempo en el que fue trasladada por distintos asentamientos de La Matanza mientras sus captores exigían 200 mil dólares para liberarlo.
Según se reconstruyó, el hombre estuvo retenido en zonas como Villa Palito y Puerta de Hierro, donde la banda operaba con fuerte presencia territorial. Finalmente, fue liberado en Florencio Varela sin que su familia llegara a pagar el rescate.

Con el avance de la causa, en febrero de 2025 la Fiscalía Federal N°1 de Morón ordenó profundizar las tareas investigativas, que quedaron en manos del Departamento Antisecuestros Sur de la PFA. Los agentes retomaron pistas aportadas en una pesquisa previa de la Policía bonaerense, que ya había logrado detener a miembros de menor rango dentro de la organización.
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Durante meses, los investigadores realizaron seguimientos encubiertos y tareas de inteligencia en zonas consideradas de alta conflictividad, como los monoblocks de La Tablada y asentamientos cercanos. En ese marco, lograron identificar los movimientos del principal sospechoso y los lugares que frecuentaba, donde —según fuentes del caso— solía exhibir armas de fuego para infundir temor entre los vecinos.
Las autoridades determinaron que la banda no solo actuaba con fines económicos, sino también para consolidar poder dentro del entramado narco de la zona. En ese sentido, se estableció que elegían como víctimas a integrantes de organizaciones rivales, a quienes secuestraban para exigir dinero y marcar supremacía territorial.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°3 de Morón ordenó allanamientos en un complejo habitacional de Ciudad Evita. Dada la peligrosidad del acusado, en el procedimiento intervinieron grupos tácticos especiales.

El resultado fue la detención del presunto líder y el secuestro de tres pistolas calibre 9 milímetros con numeración suprimida, además de cargadores, municiones y un teléfono celular que será peritado.
Los investigadores consideran que el arresto representa un golpe clave contra la estructura criminal, aunque no descartan nuevas detenciones en el marco de una causa que sigue en plena etapa de instrucción.

