Una mañana que empezó como cualquier otra terminó convertida en una escena caótica y peligrosa en Mar del Plata. Un auto incrustado dentro de una vivienda, fuego, pérdidas de gas y una revelación inesperada transformaron un simple choque en un caso con múltiples aristas.
Todo ocurrió este jueves en la esquina de San Luis y Castelli, donde un Peugeot 208 perdió el control y terminó directamente dentro de una casa. El impacto fue tan violento que el vehículo se incendió, lo que obligó a la intervención inmediata de bomberos y personal de la empresa de gas por una pérdida que se generó tras el choque.

Sin embargo, lo más llamativo llegó después. De acuerdo a testigos, las tres mujeres que viajaban en el auto descendieron en evidente estado de ebriedad. Una de ellas incluso bajó con una cerveza en la mano, en una escena que dejó atónitos a los vecinos.
Minutos más tarde, la conductora fue sometida a un test de alcoholemia que arrojó un resultado contundente: 1,39 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite permitido. Según fuentes del operativo, intentó retirarse del lugar, pero fue rápidamente demorada por la policía.

El despliegue fue creciendo con el correr de los minutos. Personal del SAME asistió a las ocupantes, que sufrieron golpes pero sin heridas de gravedad, aunque la conductora presentaba un corte en el rostro. En paralelo, los bomberos lograron controlar el incendio que afectó tanto al vehículo como a la vivienda, que se encontraba en refacción.
Cuando parecía que el episodio no podía sumar más tensión, surgió un dato clave: la patente del auto coincidía con la de un vehículo denunciado como robado horas antes. La verificación fue realizada por los efectivos en el lugar, lo que cambió por completo el rumbo de la investigación.
La fiscal Florencia Salas se presentó en la escena y quedó a cargo de un caso que pasó de un siniestro vial a un posible hecho delictivo, en medio de una secuencia tan insólita como peligrosa.


