Tomás Martín Etcheverry volvió a dar una muestra de personalidad en Australia. El tenista platense se impuso en un partido durísimo ante Miomir Kecmanovic y avanzó de ronda en el Abierto de Australia, en una actuación que combinó fortaleza mental, resistencia física y momentos de alto nivel tenístico.
El argentino debió batallar durante más de cuatro horas para quedarse con el triunfo en cinco sets, luego de estar abajo en el marcador y frente a un rival siempre incómodo. Lejos de caerse, Etcheverry sostuvo su plan, mejoró con el saque en los momentos decisivos y encontró el quiebre clave en el set final para cerrar una victoria de enorme valor.
En el quinto parcial, el platense mostró su mejor versión, firme desde el servicio y preciso cuando tuvo la oportunidad de golpear. Ese temple fue determinante para inclinar la balanza y confirmar su crecimiento en partidos largos y de alta exigencia.
Fanático confeso de Gimnasia, Etcheverry volvió a representar a La Plata en el máximo nivel del tenis mundial, llevando su identidad y carácter competitivo a uno de los escenarios más importantes del circuito. Cada triunfo suyo también se vive con orgullo en la ciudad.
Con este resultado, el argentino sigue con vida en Melbourne y suma confianza en un arranque de temporada que puede marcar un punto de inflexión. Etcheverry ya piensa en lo que viene, con la ilusión intacta y el sueño de seguir avanzando en Australia.

