En medio de un escenario atravesado por incendios forestales de magnitud histórica, temporales recurrentes y eventos climáticos extremos que golpean distintas regiones del país, crecieron en los últimos días las críticas hacia el Gobierno nacional por el manejo institucional del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El foco de los cuestionamientos no está puesto únicamente en la emisión de alertas o en la previsión diaria, sino en una discusión de fondo: quién conduce el organismo encargado de anticipar y mitigar los riesgos climáticos en la Argentina.
El meteorólogo José Bianco expuso el debate al aire de Urbana Play y apuntó directamente contra la designación del director del SMN, una decisión que, según remarcó, contradice el estatuto del propio organismo. “Se está dando una situación muy rara en el Servicio Meteorológico Nacional: el director no es meteorólogo”, señaló, y cuestionó que se haya nombrado nuevamente a una persona sin formación en Ciencias de la Atmósfera, carrera que el estatuto considera adecuada para ocupar ese cargo.
Bianco aclaró que sus críticas no buscan “armar ruido o polémica” por cuestiones coyunturales, como la activación de alertas amarillas en el AMBA, sino abrir una discusión más profunda sobre el funcionamiento del organismo. “La pregunta más importante es por qué no eligen a un meteorólogo como director del SMN”, sostuvo, y advirtió que esta decisión va en contra de las reglas que rigen desde hace años la conducción del servicio.
Las declaraciones del meteorólogo se producen en un contexto particularmente sensible. En la Patagonia, especialmente en Chubut, los incendios forestales, aunque intencionales, ya consumieron más de 14 mil hectáreas, con pérdidas ambientales, económicas y sociales de enorme impacto. A esto se suman las intensas lluvias que marcaron el 2025, con varios territorios arrasados, especialmente en el interior de la provincia de Buenos Aires, en zonas como Carlos Casares, Bragado y 9 de Julio. El comienzo de este año también estuvo signado por temporales severos en provincias como Salta y Corrientes.
Una conducción cuestionada
En ese marco, Bianco fue contundente al vincular la falta de previsión y de protocolos con decisiones políticas. “Gran parte de las noticias más rimbombantes que tenemos en cuanto a tragedias a nivel país tienen que ver con lo meteorológico: la previsión, la falta de protocolos, muertes evitables”, afirmó. Y agregó que un SMN fuerte no solo es clave para la prevención de desastres, sino también para sectores estratégicos como el campo y la producción.
Las críticas del meteorólogo se vinculan directamente con una discusión que viene escalando desde hace más de un año. En enero de 2025, el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM) ya había expresado su rechazo al nombramiento del militar retirado Antonio José Mauad como director del SMJ, al advertir su “falta de idoneidad y vinculación con las ciencias de la atmósfera”. Mauad renunció en agosto, pero casi medio año después el organismo continúa sin una conducción efectiva y el Gobierno evalúa volver a designarlo mediante un nuevo decreto.
A su vez, desde la CAM alertaron nuevamente que Mauad no cumple con los requisitos establecidos por el decreto 1432/2007, que exige que la dirección del SMN esté a cargo de un profesional con formación universitaria vinculada a las ciencias de la atmósfera. “No es un formalismo administrativo, sino un elemento central para garantizar la capacidad técnica, científica y operativa del organismo”, remarcaron.
El comunicado también remarca que el SMN cumple un rol estratégico: produce información climática, desarrolla sistemas de alerta temprana, contribuye a la reducción del riesgo de desastres y representa al país ante organismos internacionales. En ese sentido, advierten que la designación de una persona sin formación específica podría poner en riesgo la calidad de los servicios, con implicancias directas en la seguridad y la economía.
Bianco fue todavía más duro al evaluar el trasfondo de estas decisiones. “Desafiar lo establecido que alguna vez fue pensado para el buen funcionamiento del SMN, es cuanto menos, sonso y, de máxima, malintencionado”, expresó, y admitió no comprender “cuál es el objetivo de poner a un no meteorólogo al frente del organismo”.
Sin responsabilizar directamente al Gobierno por las catástrofes climáticas, que forman parte de un fenómeno global, el planteo apunta a una dimensión clave: la prevención. En un contexto de crisis climática y eventos extremos cada vez más frecuentes, la conducción técnica del Servicio Meteorológico Nacional aparece como una pieza central para anticipar riesgos, reducir daños y evitar tragedias que, con mejores decisiones, podrían ser mitigadas.

