El femicidio de la adolescente de 14 años en un descampado reaviva el hartazgo social, entre la desidia judicial y un Estado que se retira, en los estudios de “Todo no se puede” de LA CIELO FM 103.5 Raquel Vivanco, fundadora del observatorio que investiga y trabaja violencia de géner en Argentina, “Ahora que si nos ven” (@ahoraquesinosvenok) advierte “estamos en una antesala muy similar a la de 2015”.
A más de una década de la primera movilización masiva de mujeres que en todo el país protestaron contra la violencia de género y los femicidios, el escenario se repite. En la antesala de un nuevo “Ni una menos” el país se encuentra conmocionado con nuevo femicidio que suman 101 casos en lo que va del año.
El sábado pasado, el cuerpo de Agostina Vega, de apenas 14 años, fue hallado en un descampado tras una semana de búsqueda. Detrás del hallazgo, una certeza que quema, su muerte era evitable. El principal sospechoso, Claudio Gabriel Barrelier, un empleado municipal con antecedentes por violencia de género, había recuperado la libertad bajo fianza en 2025 tras haber sido detenido apenas 20 días por secuestrar a otra mujer.
“Entiendan que si esta persona hubiese estado detenida como corresponde, Agostina Vega hoy estaría con vida“, sentenció con crudeza la cronista durante la entrevista. Esta premisa fue el punto de partida para un análisis profundo de Raquel Vivanco, activista feminista, quien no dudó en señalar las fallas estructurales que permitieron este desenlace.
Una justicia “patriarcal y misógina”
Para Vivanco, el caso de Agostina no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un sistema judicial que ignora sistemáticamente el riesgo de vida de las mujeres. “La justicia es parte del problema“, afirmó de manera tajante en repetidas ocasiones. La activista criticó con dureza la actuación del fiscal del caso, señalando una puesta en escena vacía de perspectiva de género, “el se sienta en una mesa de chabones a mostrar la eficiencia de haber descubierto el cuerpo asesinado de Agostina cuando la policía estaba abocada a un fútbol”.
La crítica se extendió al magistrado que liberó a Barrelier el año anterior, a pesar de una denuncia por secuestro y violación. “El fiscal que liberó a este tipo no tenía ninguna perspectiva de género en su análisis”, denunció Vivanco, subrayando que el Poder Judicial es “el que más se resistió a la implementación de la Ley Micaela” y exigiendo una “reforma judicial ya”.
El Estado en retirada y el “subregistro” de la violencia
El análisis de Vivanco no se detuvo en los tribunales. La activista alertó sobre un cambio de paradigma político que, según su visión, está desprotegiendo a las víctimas. “Estamos con un Estado corrido totalmente de su responsabilidad como nunca en la historia de nuestro país; no tenemos una institucionalidad de género”, explicó.
Vivanco denunció además una “bajada de línea” política para invisibilizar la problemática en la agenda pública. Cuestionó las cifras oficiales que hablan de una disminución en los femicidios, calificándolas de “mentirosas”. “Creo que lo que hay es un subregistro porque hay una bajada política y una bajada de línea de que este tema no está más en la agenda ni política ni mediática“, aseguró, vinculando esto al cierre de la agencia Télam y la falta de pauta para medios comunitarios que antes cubrían estos casos correctamente. Según su relevamiento, este año ya se contabilizan 101 casos de violencia extrema.
Un llamado a la reflexión masculina
La entrevista también recorrió el terreno de las masculinidades. Vivanco instó a los varones a romper el silencio y cuestionar los “micromachismos” que sostienen la estructura de violencia. “El patriarcado como sistema dominante también es una gran pesada piedra que llevan sobre sus espaldas“, reflexionó, invitando a los hombres a “sensibilizarse y conmoverse frente a cualquier injusticia”.
Para la activista, la aceptación en los grupos de pertenencia masculina suele basarse en el silencio ante chistes o comentarios misóginos. “Poder cuestionar a quienes llevan adelante estas prácticas o estos dichos es parte de ir cambiando los patrones”, sugirió como camino de transformación.
El retorno a las calles: “Basta, nos están matando”
Con la mirada puesta en el próximo lunes, Vivanco trazó un paralelismo histórico doloroso. Recordó que hace 11 años, el femicidio de Kiara Páez fue el detonante del primer “Ni Una Menos”. “Estamos en una antesala del 3 de junio muy similar en ese momento fue Kiara Páez ahora es Agostina“, comparó.
La convocatoria para este 3 de junio en el Congreso a las 17:00 horas busca canalizar la “bronca, el dolor y el hartazgo” frente a un sistema que, en palabras de la activista, sigue fallando en su promesa más básica: garantizar la vida. “Nos están matando a las pibas, necesitamos salir a la calle de nuevo y decir basta“, concluyó

