La manifestación se concentró en la esquina de Córdoba y 1º de Mayo, mientras las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno debatían el proyecto enviado por el intendente Pablo Javkin.
Uno de los principales cuestionamientos surgió desde el sector de los cadetes, debido a que la iniciativa contempla la posibilidad de que taxis y remises puedan realizar servicios de reparto. Los trabajadores sostienen que esa medida incorporaría nuevos competidores a una actividad que ya atraviesa dificultades por la caída de los ingresos.
Desde el gremio de cadetes reclamaron que los trabajadores del sector sean incorporados a la discusión y que se eliminen los artículos que permiten incorporar el reparto a la actividad de taxis y remises.
El reclamo de los taxistas
Los taxistas también rechazaron distintos aspectos del proyecto. Desde el sector advirtieron que la incorporación de las plataformas podría profundizar la precarización laboral y cuestionaron las condiciones de competencia con empresas internacionales.
Además, reclamaron mayores controles y medidas para proteger el trabajo de los conductores que actualmente prestan el servicio tradicional de taxis.
Los representantes del sector aclararon que su cuestionamiento no apunta contra quienes utilizan las aplicaciones como una fuente de ingresos, sino contra las condiciones laborales y de competencia que, según sostienen, genera el nuevo esquema.
Qué propone el proyecto para Uber y DiDi
La iniciativa oficial busca modificar la Ordenanza 10.544, vigente desde 2023, para establecer un nuevo marco regulatorio para las plataformas electrónicas de transporte.
Entre los principales puntos, el proyecto contempla la creación de un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte. Las empresas deberán contar con autorización municipal, domicilio constituido en Rosario, situación fiscal regularizada y seguros vigentes, entre otros requisitos.
Los conductores deberán contar con licencia profesional, revisión técnica obligatoria al día, seguro correspondiente y certificado de antecedentes penales.
Además, las aplicaciones deberán informar previamente el costo estimado del viaje, los datos del conductor y del vehículo y ofrecer mecanismos para realizar reclamos y calificar el servicio. También se contempla la posibilidad de compartir la ubicación en tiempo real y contar con un botón de pánico vinculado al 911.
Una tarifa mínima y libertad de precios
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la incorporación de una tarifa mínima para los viajes solicitados mediante aplicaciones.
El valor no podrá ser inferior al precio del boleto del transporte urbano de pasajeros. A partir de ese piso, las plataformas podrán establecer sus tarifas de acuerdo con sus propios sistemas de precios.
El proyecto también permite que los conductores que ya cuentan con licencias de taxi o remis puedan incorporarse a las plataformas sin perder sus respectivas habilitaciones.
El debate continuará en el Concejo
Luego de la presentación del Ejecutivo y del intercambio entre los distintos bloques, el tratamiento del proyecto continuará en las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno.
El oficialismo manifestó su intención de avanzar con una regulación para una actividad que ya cuenta con cientos de trabajadores que utilizan aplicaciones en la ciudad. Sin embargo, distintos sectores reclamaron que antes de una eventual aprobación se amplíe el debate con taxistas, remiseros, cadetes, empresas de plataformas y usuarios.
Por el momento, el proyecto continúa en etapa de discusión y no fue aprobado.


