El patrimonio ferroviario que permanece en los terrenos donde funciona el Alto Rosario Shopping vuelve a generar un reclamo institucional. Más de 20 años después de la transformación del antiguo predio ferroviario, las locomotoras, vagones y piezas históricas continúan expuestas al paso del tiempo y a las condiciones climáticas.
La situación motivó la presentación de un proyecto en el Concejo Municipal de Rosario, que propone avanzar con medidas destinadas a conocer el estado actual de ese material y garantizar su conservación.
El pedido fue impulsado por la concejal Fernanda Gigliani y contempla que el municipio intime a IRSA, empresa vinculada al desarrollo del centro comercial, a cumplir con los compromisos establecidos originalmente.
Quieren conocer el estado de las locomotoras y vagones
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la realización de un relevamiento integral de las piezas ferroviarias que todavía permanecen en el lugar.
El proyecto plantea que ese trabajo se concrete en un plazo máximo de 30 días, con el objetivo de determinar cuáles son las condiciones en las que se encuentran los trenes y qué medidas deberían implementarse para evitar un mayor deterioro.
La propuesta también contempla que se adopten acciones de protección y conservación del patrimonio ferroviario mientras se define qué ocurrirá con el espacio.
La historia detrás del reclamo
El origen de la situación se remonta a 2004, cuando la Municipalidad de Rosario y la empresa firmaron un convenio relacionado con el desarrollo del predio ubicado junto al parque Scalabrini Ortiz.
Dentro de aquel acuerdo estaba prevista la creación de un museo ferroviario, destinado a preservar y exhibir parte del patrimonio existente en el lugar.
Sin embargo, el proyecto nunca llegó a concretarse. Con el paso de los años, el shopping se consolidó en ese sector de Rosario, mientras que las piezas ferroviarias quedaron en el predio sin que se materializara el espacio cultural previsto originalmente.
Ahora, el nuevo planteo busca volver a poner en discusión tanto la conservación de los trenes como el cumplimiento de aquel compromiso.
Qué propone la iniciativa
Además del relevamiento, el proyecto solicita que se intime a IRSA para avanzar con las obligaciones asumidas y establece que, ante la continuidad del incumplimiento, el municipio analice la posibilidad de adoptar las medidas administrativas, legales o sancionatorias que correspondan.
El objetivo inmediato es evitar que las piezas continúen deteriorándose y contar con información concreta sobre su estado de conservación.
De esta manera, el antiguo patrimonio ferroviario del Scalabrini Ortiz vuelve a ocupar un lugar en la agenda del Concejo, más de dos décadas después de que se anunciara un museo que finalmente nunca se materializó.


