La Confederación General del Trabajo (CGT) denunció el “grave deterioro” del sistema de transporte nacional y cargó las tintas contra el gobierno nacional. El planteo surgió luego de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) hablara de “una crisis profunda”. Se declararon en estado de alerta y movilización.
Para la central obrera, los problemas que se están registrando en el transporte son “resultado directo de decisiones políticas” tomadas por la administración libertaria. “Priorizan los intereses de grandes empresas por sobre el bienestar del pueblo”, sostuvieron.
Solo en las últimas semanas se registraron accidentes ferroviarios, aumentos de tarifas en trenes y colectivos y líneas al borde de la quiebra. En este marco, tanto la CGT como la CATT responsabilizaron a “la desregulación irresponsable, el congelamiento de la obra pública y el abandono de toda planificación integral”.

Según la dirigencia gremial, este panorama “castiga directamente a quienes trabajan, día tras día, para sostener el país”. “El vaciamiento del sistema de transporte no sólo pone en riesgo miles de puestos de trabajo y derechos laborales conquistados históricamente, sino que también compromete el desarrollo productivo, la conectividad y la soberanía nacional“, aseguró la CGT en el comunicado.
Por lo pronto no se anunciaron medidas de fuerza, pero la CATT declaró el estado de alerta y movilización esta semana. La Confederación de los gremios del transporte apunta específicamente a Federico Sturzenegger como “el ideólogo de las normativas que atentan contra la vida de las y los trabajadores”.

