La situación procesal de Manuel Adorni suma capítulos diarios que complican cada vez más su posición ante la justicia y la opinión pública. En su tradicional editorial de los lunes, por LA CIELO, el conductor de Palabras más, palabras menos, puso la lupa sobre un informe del fin de semana que detalla el “exorbitante” nivel de gastos de la familia del Jefe de Gabinete, que ascendería a unos 20.000 dólares por mes, una cifra que choca de frente con el discurso de austeridad oficial.
Aguirre detalló la estructura de gastos que la justicia y la prensa lograron reconstruir, incluyendo expensas millonarias por múltiples propiedades en Caballito, Parque Chacabuco, La Plata y el country Indio Cuá, además de cuotas escolares de 1,6 millones de pesos y consumos en tarjetas de crédito que alcanzan picos de 22 millones de pesos mensuales.
“Yo tiendo en general a ser más adornista que el propio Adorni o más liberal que el propio Milei, porque yo tiendo a cumplir a rajatabla con mis consumos en tarjeta de créditos todos los meses con esta máxima que pregona el gobierno… no gastamos más que lo que no entra”, ironizó Aguirre en LA CIELO, contrastando su propia conducta con los resúmenes del funcionario. Para el conductor, los números simplemente no cierran: “¿De dónde sacaste la que te permitió construir todo este emporio que tenés después de tener una vida ciertamente austera de la que él mismo se jactaba?”.
El silencio como estrategia de supervivencia
Uno de los puntos centrales de la editorial fue el análisis de por qué el vocero más verborrágico del Gobierno ha optado por callar ante las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos. “Adorni no habla no porque no sepa qué decir. Es un absurdo creer que no sabe qué decir a esta altura… No habla me parece a mí porque cualquier explicación abre nuevas inconsistencias. Ese es el problema que tiene Adorni”, explicó Aguirre.
Según el periodista, el funcionario se refugia en una supuesta “doctrina jurídica” inexistente para no declarar ante la prensa, bajo el pretexto de no interferir con la justicia. “Parece que se creyó su propia mentira. No existe ninguna doctrina en el campo del derecho que le impida a él hablar… Al contrario, es funcionario público y está obligado a hablar”, disparó, comparando su actitud con las maratónicas defensas públicas que solía hacer Cristina Kirchner ante sus procesamientos.
Aguirre también reveló que el malestar por la situación de Adorni ya traspasó las paredes de los tribunales y llegó al seno del Gobierno nacional. “El problema que tiene Adorni es que ni siquiera dentro del gabinete se lo fuman”, aseguró el conductor, sugiriendo que figuras como el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, no tendrían mayor interés en intervenir ante la fiscalía para “tirarle un centro”.
“El silencio es más ruidoso el de Adorni porque no da explicaciones públicamente”, concluyó Aguirre, recordando que el plazo para la presentación de su declaración jurada vence el 31 de mayo y que la justicia ya ha solicitado los videos de las cámaras de seguridad de los bancos donde el funcionario posee cajas de seguridad. Mientras la causa avanza “presto y pronta”, la editorial de LA CIELO dejó en claro que la dimensión ética del funcionario público sigue siendo la cuenta más difícil de saldar.

