En un contexto donde el Ejecutivo nacional impone topes paritarios a la baja, recorta presupuestos en áreas clave del Estado y predica la austeridad como eje rector de su gestión, los senadores nacionales volverán a recibir un aumento. Tras el descongelamiento de sus dietas aprobado el 31 de marzo, y como consecuencia directa de la paritaria cerrada por los trabajadores del Congreso este martes, los legisladores percibirán haberes superiores a los 9,5 millones de pesos.
El impacto en los ingresos de los representantes provinciales responde a una maniobra votada en abril de 2024 (a mano alzada y sin debate en el recinto) mediante la cual sus sueldos quedaron atados a los incrementos que acuerden los empleados legislativos. El mecanismo fue avalado por los presidentes de ambas Cámaras, Martín Menem y Victoria Villarruel, quienes firmaron la última actualización: un 1,3% adicional para los meses de marzo, abril y mayo.
Desde diciembre del año pasado, la vicepresidenta Villarruel había intentado sin éxito frenar el descongelamiento de las dietas y desvincular los ingresos de los senadores de las paritarias legislativas. El 12 de ese mes quiso incorporar el tema en una sesión marcada por la expulsión de Edgardo Kueider, pero no consiguió el respaldo de los jefes de bloque, que solo accedieron a sesionar para concretar aquella remoción.
Pese a su intención de congelar las dietas hasta diciembre de 2024 mediante el decreto 27/24 (firmado tras acordar con La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el Frente Renovador de la Concordia y Las Provincias Unidas), la falta de decisión antes de la tercera semana de abril activó el aumento automático. De ese modo, quedó sin efecto el congelamiento y volvió a regir el sistema de “enganche” salarial.
El nuevo acuerdo paritario también contempla un bono compensatorio de 100 mil pesos para el personal legislativo permanente y transitorio, y un incremento escalonado del 1,3% por mes. Así, los trabajadores de menor rango pasarán a cobrar un sueldo bruto de 653 mil pesos, mientras que quienes se ubiquen en la categoría séptima alcanzarán alrededor de 1,1 millón. Un director de comisión, en tanto, recibirá 2,3 millones de pesos brutos.
Mientras el Poder Ejecutivo dilata homologaciones salariales por encima del 1%, y los ministerios operan bajo presupuestos de ajuste, los senadores nacionales (con aval mayoritario) se garantizaron un incremento que los posiciona muy por encima de los ingresos del argentino promedio, incluso en el marco de la llamada “motosierra” libertaria.

