Muy a pesar del hermetismo con el que se habitualmente se mueven en el cuerpo técnico de la Selección Argentina, las complicidades típicas de estos casos, y la obsesión de muchos comunicadores por dar “buenas noticias”, lo cierto por estas horas en Kansas es que a pocos días del debut, la previa al estreno de la selección campeona del mundo viene envuelta de una serie de complicaciones físicas que dificultan al máximo la tarea de Lionel Scaloni.
Si bien es cierto que la situación no es nueva para los entrenadores de selección, ni si quiera para el propio Scaloni que transitó una situación similar en Qatar 2022, estas horas son cruciales para la suerte del equipo en el mundial. Es sabido que los jugadores no quieren perderse el máximo torneo de selecciones, y que naturalmente cuentan con la complicidad de los cuerpos médicos de los clubes con quienes conviven todo el año, y que por otra parte confían al máximo en sus condiciones de recuperación.

Pero esos deseos chocan de frente con los tiempos naturales de recuperación de lesiones, y con la preservación de del bien común que debe protegerse sobre todos los otros, que es el de la mismísima selección. Ahí es donde el pulso de Lionel Scaloni no puede fallar, y el tiempo para esa decisión final se agota.
Tagliafico sufrió una lesión en el sóleo de la pierna izquierda en el amistoso frente a Honduras. Pidió el cambio y no volvió a entrenarse con normalidad. Todos saben en la intimidad de Kansas que los riesgos son grandes. Puede quedar afuera de la fase de grupos, y tal vez mas. Sin dejar de contar la puesta a punto de un jugador que además no jugó mucho en la última etapa en Lyon: del 22 de marzo hasta acá solo 13´ en la derrota frente a Mónaco. Tan compleja es la decisión, que el CT evalúa todas las opciones disponibles, inclusive cortarlo de la lista y sumar otro jugador.
Scaloni tiene una muy buena relación con sus jugadores. Ese vínculo se fue construyendo en un proceso siempre en ascenso, que transcurrió con renovaciones permanentes, y que lo colocaron en un lugar de elite impensado apenas cuatro años atrás. Sin embargo, cualquier hombre de fútbol sabe que las decisiones son impostergables, y que el riesgo de sumar jugadores limitados en un fútbol cada vez mas exigente en el plano físico, puede ser un error imperdonable en estos niveles de profesionalismo.

La lista de los lesionados
Dibu Martínez: llegó fracturado en el dedo anular de su mano derecha. Todavía no está confirmada su titularidad. Hace tareas diferenciadas protegiendo la zona. Es el único jugador que puede ser sustituido por lesión en cualquier momento del mundial.

Gonzalo Montiel: llegó con un desgarro en el recto de la pierna izquierda. Ademas de arrastrar molestias en ambos isquitibiales. Sumó 20 minutos frente a Islandia.
Nahuel Molina: el jugador del Atlético Madrid todavía no volvió a hacer fútbol desde que sufrió un desgarro el 11 de mayo frente a Celta de Vigo
Cuti Romero: sufrió una lesión de ligamento lateral interno de la rodilla derecha el 13 de abril. Volvió a tener minutos frente a Islandia y todavía tiene que encontrar nivel de competencia.

Leo Balerdi: llegó tocado del Olympique de Marsella y se volvió a lesionar el sóleo. Quedó desafectado.
Leandro Paredes: el capitán de Boca va a quedarse en Kansas, pero se recupera de un desgarro de su último partido de copa Libertadores. Todavía no hizo fútbol.
Nico Paz: tiene una lesión muy puntual en un cartílago de la rodilla izquierda producto de un choque con Valentini en el Calcio. Hizo fútbol vs Islandia, y trabajó diferenciado por precaución.
Leo Messi: frenó a tiempo. Llegó con una inflamación en el posterior de la pierna izquierda, asociada a una sobrecarga física. Va a estar en el debut, pero no se sabe cuántos minutos.

Julián Álvarez: Uno de los mejores jugadores de la selección se recupera de una lesión ligamentaria en uno de sus tobillos producto de la exigencia de Champions. Todavía no hizo fútbol formal.
Así las cosas, Scaloni evalúa a fondo todas las posibilidades que tiene a mano, hasta incluso la chance de cambiar el dibujo táctico que tenía previsto para el equipo, y la posibilidad de sumar a algún jugador que en un inicio no estaba en los primeros planos de sus predilecciones. Si bien Giay colmó todas las expectativas, la alternativa de cambiar de dibujo táctico podría poner al DT de la selección en la situación de tomar una decisión inesperada hasta ahora: ¿se viene una última sorpresa?

