El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella mostró una recuperación en torno a la administración de Javier Milei. El indicador, considerado por analistas el verdadero “patrón oro” de la opinión pública en Argentina, cortó con una mala tendencia para el Gobierno, el promedio histórico de la era de Javier Milei acaba de tocar su piso.
La mejora registrada en el octavo mes del año funciona como un analgésico temporario para una tendencia de fondo que es marcadamente contractiva. En términos interanuales, el ICG de agosto muestra una caída del 2,8%, pero el dato más duro es el derrumbe acumulado: la confianza en el Gobierno nacional se desplomó un 16,5% desde el cierre del año pasado.
De hecho, la volatilidad de la opinión pública durante el 2026 expone la fragilidad del humor social. En lo que va del año, la administración libertaria solo logró registrar dos variaciones mensuales positivas (junio con un +3,9% y agosto con el mencionado +6,4%). El resto de los meses del año han sido un goteo constante de pérdidas, destacándose el fuerte desplome de abril (-12,1%) y el retroceso de julio (-6,5%).
Esta dinámica de declive persistente explica por qué, a pesar de la recuperación de este mes, el promedio general del ICG durante la gestión de Milei descendió a 2,36 puntos, consolidándose como su registro histórico más bajo.
Javier Milei en el “mes 32”

La gran fortaleza del indicador de la Di Tella es su capacidad para cruzar datos históricos en momentos simétricos de cada gestión. Al analizar el “mes 32” de los últimos mandatos presidenciales, la posición de Javier Milei es sumamente compleja:
- Se ubica significativamente por debajo del nivel de confianza que ostentaba Néstor Kirchner en el mismo tramo de su gestión (2,63 puntos; una brecha negativa del -21,8%).
- Si bien supera el registro de Mauricio Macri en su mes 32 (1,94 puntos; +5,9%), el promedio acumulado de la gestión de Macri para este mismo tramo del mandato era superior al de Milei (2,49 de Macri frente al 2,36 actual del libertario).
- Conserva una ventaja clara frente al deteriorado nivel que presentaba Alberto Fernández en su mes 32 (1,18 puntos), cuyo promedio acumulado en este punto de su gestión se arrastraba en 1,88.
El Conurbano y las mujeres: los focos de mayor desconfianza
El desglose geográfico y demográfico que realiza el informe —a cargo del investigador Carlos Gervasoni y basado en un trabajo de campo de Poliarquía Consultores— expone con claridad dónde se concentran las mayores resistencias al modelo oficial.
En el plano territorial, el Gran Buenos Aires (GBA) se consolidó como el sector más refractario a la gestión nacional, registrando un nivel de confianza de apenas 1,72 puntos. Esta cifra contrasta con los 2,25 puntos que el indicador alcanza en el Interior del país y los 1,92 puntos que promedia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Por otro lado, la brecha de género continúa profundizándose y se ubicó en 0,47 puntos. Mientras que el ICG entre los hombres subió a 2,26 puntos (+7,2%), en el segmento de las mujeres el indicador apenas alcanza los 1,78 puntos con un crecimiento marginal del 2,1% respecto al mes anterior.
Incluso el propio informe académico introduce una dosis de escepticismo técnico respecto al abrupto crecimiento registrado en el sector juvenil de 18 a 29 años, donde el índice saltó a 2,80 puntos (+66,3%). La Universidad advierte explícubamente que este cambio tan marcado “podría deberse al error muestral más que a cambios reales”, debido a que se trata del segmento demográfico con menor precisión estadística por su volumen en la muestra.

