El diputado de Nuevos Aires Fabián Luayza mantuvo un encuentro con Jorge Ferraresi, exintendente de Avellaneda y uno de los dirigentes que viene desplegando una intensa agenda política avalado por el gobernador Axel Kicillof en su carrera por la sucesión provincial, en un movimiento que puede leerse como un nuevo puente tendido por el legislador en su búsqueda por construir una alternativa política en Berazategui.
La foto entre ambos dirigentes tiene distintas lecturas. Por un lado, Luayza busca posicionarse en su distrito con la intención de disputar la intendencia de Berazategui en 2027. Por otro, Ferraresi continúa ampliando su red de contactos y recorriendo el territorio bonaerense en el marco de un armado político que tiene como uno de sus principales objetivos fortalecer el espacio que conduce el gobernador Axel Kicillof.
El encuentro también tiene una tercera dimensión: la legislativa. Luayza integra un bloque de tres diputados bonaerenses (Viviana Romano y Gustavo Cuervo completan el bloque), un espacio que podría convertirse en una nueva interlocución para el kicillofismo en una Cámara donde el gobernador no tiene mayoría propia y necesita construir acuerdos para avanzar con distintos proyectos en medio de la interna peronista.
Por ahora, el encuentro no supone un alineamiento explícito de Luayza con Kicillof. Sí muestra, en cambio, la construcción de canales de diálogo entre un diputado que rompió con La Libertad Avanza y dirigentes del peronismo bonaerense, en un escenario político que comienza a ordenarse de cara a 2027.
EL CAMINO DE LUAYZA: DE LA LIBERTAD AVANZA A LA CONSTRUCCIÓN PROPIA
Luayza llegó a la Legislatura bonaerense en 2023 como candidato de La Libertad Avanza, pero al poco tiempo se alejó del espacio de los hermanos Milei y comenzó a transitar un camino propio dentro de la Cámara de Diputados.
El legislador de Berazategui hoy integra Nuevos Aires y, desde ese espacio, busca consolidar una posición propia frente al oficialismo nacional y al resto de las fuerzas políticas bonaerenses, a pesar de su perfil dialoguista.
Su actual discurso muestra una marcada distancia con el Gobierno de Javier Milei. Tras la reunión con Ferraresi, el diputado cuestionó el ajuste y sostuvo que es necesario “rechazar el ajuste de Milei que sólo perjudica a los que trabajan y producen”.
“Compartimos con Jorge Ferraresi un diagnóstico claro sobre el impacto del ajuste de Milei en los bonaerenses que trabajan y producen todos los días”, expresó.
En la misma línea, planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo de gestión centrado en el trabajo y la seguridad y cuestionó “la timba financiera de los falsos superávits”, al tiempo que reclamó poner “la prioridad en la economía real”.
El posicionamiento también se vincula con su proyecto político personal. Luayza busca construir volumen en Berazategui, donde pretende competir por la intendencia en 2027, y para eso necesita ampliar su red de vínculos y apoyos en un distrito que tendrá las primeras elecciones municipales en mucho tiempo sin la presencia del fallecido caudillo berazataguense Juan José Mussi.
QUÉ PUEDE GANAR KICILLOF
En medio de ese movimiento, la foto entre Luayza y Ferraresi también puede ser seguida con atención desde el entorno de Kicillof.
El kicillofismo enfrenta una Legislatura fragmentada, donde la construcción de mayorías requiere de acuerdos con distintos bloques. En ese escenario, un espacio de tres diputados que se referencia en Luayza puede transformarse en una nueva vía de diálogo para el Ejecutivo provincial.
No significa que exista un acuerdo político cerrado ni que los tres legisladores vayan a acompañar automáticamente al oficialismo. El interés para el kicillofismo radica, justamente, en sumar voluntades en una Cámara donde cada bloque puede adquirir mayor peso cuando se discuten proyectos que requieren acuerdos.
Para Luayza, en tanto, mantener abiertos esos canales también puede resultar conveniente en su búsqueda de posicionarse en Berazategui. El diputado necesita construir una red política propia y evitar quedar encerrado en la disputa entre el peronismo local y los sectores vinculados a La Libertad Avanza.
Así, la reunión con Ferraresi puede leerse como una coincidencia de intereses, aunque con objetivos diferentes. Luayza tiende puentes mientras construye su candidatura en Berazategui; Ferraresi amplía su armado territorial con la mira puesta en la etapa que viene; y Kicillof puede encontrar en ese movimiento una oportunidad para sumar un nuevo interlocutor en la Legislatura ente un fuego amigo que le dificulta avanzar en proyectos clave.
FERRARESI Y UNA AGENDA QUE MIRA A 2027
Para Ferraresi, el encuentro forma parte de una agenda más amplia. El exintendente de Avellaneda viene manteniendo reuniones con intendentes, dirigentes peronistas, referentes sindicales y actores políticos de distintos sectores, con el objetivo de ampliar su presencia territorial y fortalecer un armado con proyección hacia la gobernación 2027.
En las últimas horas recibió al intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera; al jefe comunal de Castelli, Francisco Echarren; al exgobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y al exintendente de Berazategui, Patricio Mussi, posible rival de Luayza.
En sus encuentros, Ferraresi viene planteando la necesidad de construir una alternativa al Gobierno nacional y, al mismo tiempo, respaldando la gestión de Kicillof.
Tras reunirse con Echarren, por ejemplo, sostuvo que se necesitan “los puntos de vista de todos los intendentes e intendentas para fortalecer a la provincia de cara a la etapa que viene” y ratificó su intención de “continuar y potenciar el gran trabajo que hace nuestro gobernador Axel Kicillof”.
Con Mussi, en tanto, habló sobre la necesidad de construir una propuesta nacional y destacó que, desde la experiencia territorial, se puede fortalecer “un proyecto como el de Kicillof”.
La agenda del exintendente de Avellaneda continuará durante las próximas semanas con recorridas por Tandil, Chivilcoy, Necochea y San Nicolás, además de municipios del conurbano como San Miguel y Tres de Febrero.
El objetivo es ampliar el mapa de vínculos y construir una red política con presencia en distintos puntos de la provincia, una tarea que puede resultar clave para el peronismo bonaerense en la disputa que se abrirá hacia 2027.

