En una entrevista exclusiva con Lado P por Infocielo Play, el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, analiza el complejo escenario social y económico que atraviesa el país, el impacto de las políticas del gobierno nacional en los sectores más vulnerables y el rol de la gestión bonaerense encabezada por Axel Kicillof para sostener la asistencia en los barrios.
La gestión bajo el ajuste de Milei
El ministro comenzó cuestionando el impacto del modelo económico impulsado por el gobierno nacional y advirtió sobre el agravamiento de la situación social en la provincia de Buenos Aires. “Hoy estamos padeciendo un modelo de ajuste y concentración económica que golpea particularmente a la producción industrial”, sostuvo el funcionario, al tiempo que remarcó que la provincia “aporta el 40% de lo que recauda Nación y recibe apenas el 7%” en concepto de coparticipación.
En ese marco, Larroque respaldó la postura del gobernador Axel Kicillof y aseguró que “desde el primer día planteó lo que iba a pasar con Milei en la presidencia” y que “lamentablemente se cumplieron sus vaticinios”.
“El aumento de la demanda en el interior de la provincia creció mucho y no era un tema en el interior”, explicó el ministro, quien afirmó que tras la llegada de Milei la situación comenzó a agravarse en municipios donde antes este fenómeno no tenía la magnitud actual. Según detalló, “al principio era esporádico y ahora se quintuplicó la demanda”, una problemática que anteriormente estaba concentrada principalmente en el conurbano bonaerense.
En ese contexto, el ministro reconoció que la Provincia ya comenzó a redefinir partidas y prioridades ante el crecimiento de la demanda social y la caída de recursos. “Es lo que está ocurriendo, por eso hablaba de reconfiguración”, explicó, y detalló que recientemente se dispuso un aumento del 30% en el Servicio Alimentario Escolar, lo que implica “14 mil millones de pesos más de inversión mensual” para un programa que, según precisó, le demanda a la administración bonaerense unos 54 mil millones de pesos por mes.
Además, señaló que se duplicó la asistencia alimentaria destinada a los municipios y que también se incrementaron un 25% las prestaciones de los 18 programas que dependen del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad. Sin embargo, advirtió que el principal problema es la incertidumbre económica. “No sabemos si la crisis encontró piso o si seguimos cayendo”, sostuvo.
Consultado por la situación del programa MESA, confirmó que actualmente se encuentra suspendido y explicó que el Gobierno bonaerense analiza una reformulación del esquema de asistencia. “Tuvimos que priorizar la comida de los chicos en las escuelas”, afirmó, y remarcó que, pese a la desaceleración inflacionaria que destaca el gobierno nacional, “los aumentos siguen siendo importantes”.
Asimismo, cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional ante los pedidos de asistencia y financiamiento realizados por la Provincia. Según explicó, mantienen contacto permanente con los intendentes y recordó que recientemente participaron de un reclamo conjunto dirigido a la ministra Sandra Pettovello, aunque aseguró que “no los atendieron y los recibieron con un cartel”.
Además, señaló que la administración bonaerense solicitó autorización al ministro Luis Caputo para acceder a financiamiento externo destinado específicamente a reforzar la asistencia alimentaria, pero afirmó que todavía no obtuvieron respuesta. En ese sentido, indicó que el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, había realizado una presentación formal en diciembre de 2024 para avanzar con ese esquema de crédito y que el pedido continúa sin resolución. “Nunca es bueno endeudarse, pero ya que nos quitan los recursos, por lo menos que nos permitan acceder al crédito”, sostuvo.

Por otra parte, alertó sobre las consecuencias que tendría el retiro de los subsidios de Zona Fría en territorio bonaerense y aseguró que la medida “va a golpear muchísimo a la Provincia”. Frente a las críticas del Gobierno nacional sobre la política de subsidios energéticos, respondió que “la eficiencia siempre es un valor”, aunque cuestionó que el argumento sea utilizado “como excusa para ajustar”. “Pareciera que ven qué caja revientan para sacar recursos hacia afuera en lugar de resolver necesidades de los argentinos y bonaerenses”, lanzó.
“El Gobernador tiene que conducir”
En el plano político, el ministro buscó bajarle el tono a las tensiones internas dentro del peronismo y rechazó que exista una disputa impulsada desde el entorno del gobernador Axel Kicillof. “Yo no veo una interna sino más bien un gobernador que hace un esfuerzo inmenso”, afirmó, y remarcó que desde el Ejecutivo bonaerense “no participan de ninguna interna”.
En ese sentido, reconoció que existen “planteos, situaciones y exabruptos” dentro del espacio político, aunque llamó a “la reflexión y la cordura”. “Axel no está en ninguna interna, si alguien le quiere armar la interna a él es otra cosa”, sostuvo durante la entrevista.
Consultado sobre el rol político del mandatario bonaerense dentro del peronismo de cara al escenario electoral de 2027, defendió la centralidad de Kicillof y aseguró que “el Gobernador tiene que conducir”. Además, remarcó que actualmente ocupa la presidencia del PJ bonaerense y consideró que “la conducción gubernamental no puede estar disociada de la conducción política”.
Finalmente, planteó que tras las elecciones de 2023, Kicillof logró consolidarse por “la manera en la que eligió enfrentar a Milei”, incluso, según dijo, pese a que dentro del propio espacio existían sectores que sugerían otra postura. “Él fue frontal y eso lo ha posicionado, y tiene una responsabilidad de cara a la sociedad”, aseguró. “Me parece demencial hacerle la interna a Axel, nosotros no estamos en ninguna interna”, afirmó, buscando cerrar la discusión sobre tensiones dentro del espacio.
En el tramo más enfocado en la interna del peronismo, el funcionario sostuvo que uno de los principales problemas de la fuerza política fue el desorden en su conducción y planteó la necesidad de una reconfiguración interna. “El desorden de nuestra fuerza política fue una de las grandes fallas, por eso es urgente recuperar la conducción del peronismo”, afirmó, y señaló que, a su entender, el gobernador Kicillof “es la persona indicada” para encabezar ese proceso.
Ante las dudas sobre si ese reordenamiento es posible con los mismos actores que protagonizaron la etapa anterior (entre ellos sectores vinculados a Cristina Kirchner y el massismo) planteó que la clave no pasa por las personas sino por la organización. “Hay que redefinir los roles. Pasa en el fútbol: con los mismos jugadores, cambiando el técnico y la forma de pararse, puede funcionar”, graficó.
Consultado sobre la estructura actual del Gobierno bonaerense y la convivencia de distintos espacios políticos dentro de la gestión, respondió que la clave es la conducción. “El peronismo se ordena con conducción, si no hay ordenador todo es un caos”, afirmó. En ese sentido insistió en que ese rol ordenador hoy recae en Kicillof. “Yo creo que el ordenador tiene que ser Axel y la realidad demostró eso”, señaló, y planteó que el resto de los actores deben articularse en función de una estrategia común: “No podemos amontonar en el mismo rol, necesitamos de todos, pero sumando siempre”.
El rol de Axel y de Cristina
En el tramo final de la entrevista, el funcionario se refirió al desafío del peronismo de reconectar con el electorado desencantado con el gobierno de Javier Milei, pero que también expresa rechazo a volver a votar al espacio. En ese sentido, destacó la figura del gobernador Axel Kicillof como una referencia emergente. “Hoy ha emergido dentro del peronismo una figura como la de Axel que tiene la capacidad y ha demostrado que pudo revalidar en la Provincia”, sostuvo, y agregó que en él “se expresan las intenciones del peronismo actual”.
Consultado sobre el rol de Cristina Kirchner dentro de una eventual nueva etapa del peronismo, evitó una definición política cerrada y destacó su trayectoria. “No voy a explicar lo que significa Cristina para nuestro país, tiene muchísimo para aportar”, afirmó, aunque señaló que atraviesa una situación judicial que calificó como “injusta” y vinculada a la “utilización del sistema judicial con fines políticos”.
En ese marco, cuestionó la utilización de consignas partidarias en torno a su situación judicial. “Es inentendible. Utilizar la causa de Cristina con todo lo que ella está padeciendo, sumergirlo en una interna es una locura”, expresó, y remarcó que no debería partidizarse. “No es una consigna electoral ‘Cristina Libre’, yo creo que es Cristina inocente y de la inocencia deriva su libertad”, sostuvo.
Finalmente, descartó la posibilidad de un indulto como solución al conflicto judicial. “Cristina no quiere indulto porque eso presume culpabilidad”, señaló, y concluyó que la ex presidenta ya ha dejado en claro esa postura a través de referentes de su entorno político.

