Lo que debía ser una demostración de gestión peronista frente a la crisis económica terminó convirtiéndose en una nueva vidriera de la feroz interna que atraviesa a Unión por la Patria en la Provincia. En la previa de la sesión convocada para el próximo martes 29 de septiembre, el “fuego amigo” volvió a encenderse en la Cámara baja, esta vez utilizando el reglamento como arma política.
El escenario fue el plenario de las comisiones de Legislación General y Derechos del Usuario y el Consumidor, convocado este viernes para unificar diversos proyectos orientados a aliviar el sobreendeudamiento de las familias bonaerenses. El temario avanzaba con los dictámenes de rigor hasta que llegó el turno de tratar la creación del Régimen Provincial de Prevención y Tratamiento del Sobreendeudamiento, una iniciativa impulsada por el jefe del bloque de Fuerza Patria, Facundo Tignanelli, y que lleva la firma de la quilmeña Mayra Mendoza, con participación de la Defensoría del Pueblo conducida por Guido Lorenzino.
Fue en ese momento cuando los diputados referenciados directamente en el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador Axel Kicillof decidieron marcar la cancha. Los legisladores Ana Luz Balor, Diego Nanni y José Galván optaron por abstenerse, quitándole el respaldo orgánico a uno de los proyectos insignia de la cúpula camporista. A la jugada se sumó también Gustavo Cuervo, del bloque dialoguista Nuevos Aires. El proyecto, así y todo, fue aprobado.
Más allá de las fricciones internas, el plenario conjunto logró avanzar con un dictamen unificado que busca dar respuesta a la problemática a través de cuatro ejes centrales. El texto consensuado establece, en primer lugar, disposiciones generales para la prevención y el tratamiento de los consumidores sobreendeudados. A su vez, fija límites claros para evitar el hostigamiento y las prácticas de cobranza abusivas, crea una instancia prejudicial obligatoria junto con un Registro Provincial de Proveedores, y plantea modificaciones específicas al procedimiento judicial que rige actualmente en la materia.
LA “EXCUSA” TÉCNICA Y EL ROL DE LOS MUNICIPIOS
Para justificar el desmarque y no hacer estallar el bloque, el kicillofismo se apoyó en un argumento estrictamente técnico y constitucional. El proyecto de Tignanelli, quien curiosamente no concurrió a la reunión ni se conectó de manera remota al plenario siendo el autor y podría defenderlo aunque no es miembro de la comisión, propone que la Defensoría del Pueblo (a cargo de Guido Lorenzino) sea la autoridad de aplicación y funcione como una instancia prejudicial obligatoria para reestructurar las deudas, antes de llegar a la Justicia.
Con algo de picardía y, por qué, malicia, un diputado tenía una teoría sobre la ausencia de Tignanelli en la comisión: “el petiso ya sabía que no se lo iban a votar los “propios”. Creo que el lunes será otra cosa, hay que pasar el fin de semana en paz”, murmuraba por lo bajo un viejo conocedor de la rosca legislativa.

Los diputados del MDF advirtieron que otorgarle esas atribuciones a la Defensoría choca de frente con el artículo 55 de la Constitución Provincial, que delimita sus funciones al control de la administración pública y entes estatales. Aprobarlo así, deslizaron, abriría la puerta a planteos de inconstitucionalidad. En su lugar, desde el sector que responde al Gobernador exigieron que ese poder de articulación e información recaiga en las dependencias municipales de Defensa del Consumidor.
Cerca del presidente de la comisión de Legislación General, Ruben Eslaiman, aseguran que el lunes habrá un mitin entre los díscolos legisladores y los autores del proyecto para aunar criterios y que el martes reine la paz en el recinto. “Se viene un año electoral y los muchachos y muchachas estás algo exaltados, pero el lunes se resolverá. Todos quieren que el pueblo esté más aliviado”, aseguraron en los pasillos de la Legislatura luego de culminada la reunión. En los pasillos de la Legislatura, nadie desconoce que esas diferencias técnicas suelen pulirse en las reuniones de labor o en charlas informales antes de llegar a un plenario. Que la objeción haya saltado a cielo abierto y derivado en una abstención formal, es leído como un claro mensaje político hacia la conducción del bloque.
Mientras el peronismo dirimía su interna, la oposición sacó provecho del desorden. La Libertad Avanza rechazó de plano todas las iniciativas sobre endeudamiento, mientras que los bloques del PRO y UCR-Cambio Federal jugaron a la abstención. Argumentaron falta de tiempo para analizar los expedientes, pero en los hechos, dejaron que el oficialismo se cocinara en su propia salsa legislativa.


