El Gobierno argentino informó que alcanzó un acuerdo con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y anticipó que este miércoles dará a conocer los detalles del entendimiento con el organismo de crédito, en el marco de la renegociación de la deuda externa.
Desde Casa Rosada, se adelantó que funcionarios del Ministerio de Economía ultiman detalles con técnicos del organismo, a falta del visto bueno del Directorio del FMI.
El último viernes arribó al país una comitiva del organismo encabezada por el subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu; la Jefe de la Misión, Ashvin Ahuja; y el representante del FMI en la Argentina, Ben Kelmanson. Durante los últimos días, mantuvieron reuniones con técnicos del Banco Central y del Ministerio de Economía para analizar las cuentas y luego se entrevistaron con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
En ese marco, el vocero presidencial, Manuel Adorni, había expresado que el Gobierno buscaba “reflotar el acuerdo caído” con el FMI a partir del “incumplimiento sistemático de metas que ha tenido el país” con ese organismo.
“Todo lo que estamos haciendo está en línea con que con creces van a ser satisfechas esas nuevas metas que se impongan, porque el plan que estamos llevando adelante es de un orden en las cuentas y varios aspectos de la economía y no debería haber ningún tipo de inconveniente“, ahondó el vocero presidencial.
Con los ruidos que empatanaron la relación con China y la imposibilidad de acceder al swap para hacer frente a las deudas mediante el préstamo de divisas, el gobierno de Javier Milei busca asegurarse el desembolso de u$s 3300 millones con el FMI. Esos recursos le permitan cubrir los vencimientos de enero cercanos a los u$s 2000 millones y afrontar el crédito con la CAF para hacer frente a los pagos de diciembre por u$s 960 millones.
El DNU y la ley ómnibus en la mira del FMI
Aunque el fuerte ajuste fiscal y el sinceramiento de tarifas van en sintonía con los esfuerzos fiscales que reclama el FMI, en el organismo que conduce Kristalina Gueorguieva hay preocupación por la conflictividad política y social que se vive en la Argentina.
La judicialización del DNU con una lluvia de amparos, el llamado a un paro que encabeza la CGT y la resistencia de algunos sectores sociales y políticos son mirados con atención por la entidad.
Es que el organismo demanda que haya “amplio apoyo político y social” para las medidas que plantea el gobierno y aunque hubo algunos gestos de los funcionarios de Javier Milei para habilitar algunos cambios en general se mantienen poco permeables a las modificaciones. En ese sentido, será fundamental la capacidad política del oficialismo para alcanzar acuerdos legislativos que garanticen el quórum en ambas Cámaras y la sanción de las reformas a través de mayorías con sectores aliados.


