La Cámara de Diputados bonaerense dio hoy media sanción al proyecto de Alexis Guerrera que busca actualizar la legislación provincial contra la discriminación y ampliar las herramientas disponibles para prevenir, sancionar y reparar situaciones de trato desigual. La iniciativa apunta a complementar la normativa nacional vigente y establecer un marco específico para la Provincia en materia de igualdad y diversidad.
El proyecto considera discriminatorios los actos u omisiones que restrinjan o afecten arbitrariamente el ejercicio de derechos, y contempla situaciones vinculadas, entre otras cuestiones, con el origen, nacionalidad, religión, género, orientación sexual, edad, discapacidad, características físicas y estado de salud. Además, habilita a las personas afectadas, organismos públicos y organizaciones de derechos humanos a reclamar el cese de actos discriminatorios, mientras que prevé medidas de reparación como campañas de concientización, capacitaciones, acciones positivas y disculpas públicas cuando corresponda. El proyecto tuvo el apoyo del PRO, la Izquierda, la UCR, los dialoguistas, pero no de La Libertad Avanza. La Coalición Cívica se abstuvo.
El vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense y legislador del Frente Renovador, Alexis Guerrera, defendió la media sanción de la nueva ley antidiscriminación y vinculó el proyecto con otras iniciativas abordadas durante la sesión, como el empleo protegido y las prestaciones para personas con discapacidad. Recordó que la propuesta comenzó a trabajarse en 2020, a partir de los planteos de organizaciones que representan a minorías y a personas con discapacidad, y sostuvo que la falta de herramientas específicas deja a muchos sectores en una situación de desprotección frente a situaciones de discriminación.

Guerrera remarcó que la normativa vigente, sancionada en 1988, quedó desactualizada frente a los cambios sociales y tecnológicos de las últimas décadas. En ese sentido, destacó que el proyecto incorpora nuevas situaciones y condiciones que pueden ser motivo de discriminación, entre ellas el color de piel, la etnia, el origen nacional y social, la situación migratoria, la lengua, el estado civil, la ocupación, la discapacidad y las condiciones de salud. Para el diputado, no alcanza con que las constituciones nacional y provincial establezcan la igualdad ante la ley si no existen mecanismos concretos para reclamar cuando ese principio es vulnerado.
El legislador también puso el foco en la discriminación que se produce en redes sociales y desde ámbitos políticos, y cuestionó expresiones públicas que, según planteó, estigmatizan a distintos sectores de la sociedad. En particular, sostuvo que muchas personas que se sienten agraviadas actualmente no cuentan con un mecanismo claro para denunciar esos hechos y reclamar por sus derechos. “Tener en la provincia de Buenos Aires una ley antidiscriminación también le va a permitir a todos aquellos que se sienten vulnerados tener una acción por donde transitar”, planteó.
Finalmente, Guerrera explicó que la iniciativa no solo establece qué conductas pueden ser consideradas discriminatorias, sino que también define cómo proceder ante una vulneración y crea una oficina específica dentro del ámbito del Poder Ejecutivo para abordar estas situaciones. El diputado agradeció a los legisladores y organizaciones que mantuvieron vivo el proyecto desde 2020 y destacó el trabajo realizado en las tres comisiones por las que pasó antes de llegar al recinto.

