La votación de los pliegos judiciales de Javier Milei en el Senado dejó una escena difícil de conciliar con el discurso histórico del kirchnerismo: todos los senadores de Fuerza Patria acompañaron las designaciones, entre ellas las de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, dos jueces vinculados a una de las postales que el espacio utilizó durante años para denunciar el lawfare: el viaje a Lago Escondido.
La decisión generó críticas incluso entre sectores identificados con el propio kirchnerismo. La pregunta era concreta: ¿por qué el bloque decidió votar a favor de jueces vinculados con aquel episodio que durante años fue presentado como una evidencia de la existencia de un entramado entre sectores del Poder Judicial, empresarios, servicios de inteligencia y operadores políticos?
La controversia tiene como uno de sus protagonistas a Yadarola, quien participó de aquel viaje a Lago Escondido. En el mismo grupo estuvo Juan Bautista Mahiques, actual ministro de Justicia de Javier Milei y uno de los funcionarios que propuso los pliegos que finalmente fueron aprobados por el Senado.
El episodio había provocado una fuerte reacción del kirchnerismo cuando ocurrió. Lago Escondido se convirtió entonces en una de las imágenes más utilizadas para sostener la denuncia sobre el funcionamiento de un supuesto entramado de poder detrás de las causas judiciales contra dirigentes del espacio.
La respuesta que no respondió
Frente a las críticas, Juliana Di Tullio no explicó por qué Fuerza Patria votó los pliegos.
La dirigente eligió cuestionar a periodistas que habían puesto el foco sobre la decisión del Senado. En particular, apuntó contra Gustavo Sylvestre, Fernando Borroni y C5N por interpretar el acompañamiento como parte de eventuales acuerdos políticos.
Di Tullio rechazó las insinuaciones de “pactos espurios” y se despachó con una chicana contra los periodistas del canal porteño: recordó que Marcelo D’Alessandro, exministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y también protagonista del viaje a Lago Escondido, trabaja actualmente como gerente de asuntos institucionales del canal.
La respuesta lejos de ser celebrada provocó mayor indignación porque dejó intacta la cuestión central. ¿Por qué votaron a favor de los pliegos de los jueces vinculados a Lago Escondido?
La pregunta no depende de quién trabaja en C5N, de qué periodista cuestionó al kirchnerismo ni de qué medio publicó la información. Es una pregunta sobre una decisión concreta tomada por los senadores de Fuerza Patria.
Y adquiere especial relevancia porque el kirchnerismo construyó durante años buena parte de su discurso político alrededor de la denuncia del lawfare. Lago Escondido fue presentado como una de las imágenes más claras de ese entramado: un encuentro en el que participaron jueces, funcionarios, empresarios y representantes vinculados a sectores de poder.
Ahora, algunos de los jueces asociados a aquella escena recibieron el acompañamiento de los mismos senadores que sostienen la denuncia de persecución judicial contra Cristina Kirchner.
Bronca en las redes: el reclamo llegó desde el propio espacio
La reacción en redes sociales mostró que el cuestionamiento no quedó circunscripto a periodistas o dirigentes enfrentados con el kirchnerismo. También apareció entre usuarios que se identifican con el peronismo y el kirchnerismo y que reclamaron explicaciones por la votación.
El clima predominante en las respuestas al mensaje de Di Tullio fue de bronca e indignación, con escaso respaldo a su postura. El reclamo se concentró en que la dirigente había elegido discutir con los medios en lugar de explicar qué había motivado el acompañamiento de los pliegos.
“¿Y si en vez de tirar la pelota afuera explicás por qué votaron a los más impresentables de la Justicia?”, fue una de las respuestas que sintetizó ese malestar.
“Yo no voté a C5N, te voté a vos. Vos me debés una explicación”, planteó otro usuario.
También se repitieron mensajes en la misma línea: “¿Y quién votó a C5N? Les estamos pidiendo que expliquen una votación” y “votaste cualquier cosa. Lamentable”.
Más allá del tono de las redes, el dato político es significativo: la incomodidad apareció dentro del propio universo kirchnerista. Y eso vuelve más difícil resolver la controversia simplemente acusando a los medios de instalar una discusión.
Del “lawfare” a los jueces de Lago Escondido
La contradicción política aparece ahí. No necesariamente implica que exista un pacto —eso debería demostrarse—, pero sí plantea un cambio que el kirchnerismo no debería manejar con soberbia cuando la propia militancia exige justificaciones.
Durante años, la dirigencia del espacio sostuvo que la Justicia era utilizada como una herramienta de disciplinamiento político y señaló a determinados magistrados como parte de ese mecanismo. La consigna “Cristina Libre” se apoya, justamente, en esa interpretación de la situación judicial de la expresidenta.
Por eso, votar los pliegos de jueces vinculados con Lago Escondido no es una decisión políticamente neutra para el kirchnerismo.
Si hubo un cambio de posición sobre esos magistrados, para muchos corresponde explicarlo. Si ahora consideran que las denuncias sobre Lago Escondido fueron exageradas, también. Y si existen razones institucionales para acompañar sus pliegos, deberían ser explicitadas.
Lo que resulta difícil de sostener es que la respuesta a quienes preguntan por el voto sea hablar de periodistas, medios de comunicación o “machos del off”.
El problema no es quién hizo la pregunta. El problema es que todavía no apareció la explicación de por qué el kirchnerismo terminó votando a favor de los jueces de Lago Escondido.

