Patricia Bullrich volvió a mostrar que hace su juego de cara al año electoral que se avecina y volvió a tensionar con el discurso económico de Javier Milei. Esta vez lo hizo frente a dirigentes de CONINAGRO, donde reconoció que mientras algunos sectores de la economía crecen, otros siguen rezagados y necesitan respaldo para sostener su actividad. En ese contexto, dejó una frase que, producto de la casualidad o no, tiene resonancias políticas: “Cuenten conmigo”.
La expresión no pasó inadvertida. Es la misma que Axel Kicillof utilizó el 19 de septiembre, durante el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda, cuando convocó a construir una alternativa nacional para 2027 y desafió el liderazgo de Cristina Kirchner. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa”, había dicho el gobernador bonaerense.
En el caso de Bullrich, la frase llegó durante una reunión con representantes del cooperativismo agropecuario, en la que también puso el foco en las dificultades que atraviesan distintas actividades económicas y en la necesidad de que el crecimiento no quede concentrado en unos pocos sectores.
“Hay sectores que están creciendo muy bien y otros que están muy rezagados y queremos tratar que todos lleguen a la otra orilla”, planteó. En esa línea, sostuvo que “para nosotros es importante la industria, la construcción y que sientan que los sectores están apoyados y que tienen perspectiva de crecimiento”.
Los reclamos del campo y las economías regionales
El encuentro se realizó en el marco de la habitual reunión mensual de preconsejo de CONINAGRO. Su presidente, Lucas Magnano, recibió a Bullrich junto al Consejo de Administración, dirigentes y productores de distintas regiones del país.
Durante la jornada, la entidad presentó un diagnóstico sobre la situación de la agroindustria y las economías regionales. Entre los temas abordados estuvieron la competitividad, las retenciones, los costos operativos, la infraestructura, el acceso al financiamiento y las dificultades que enfrentan los productores ante las emergencias climáticas.
También hubo planteos sobre el rumbo del INTA y el SENASA, las leyes de biocombustibles y semillas y el uso de jugos naturales. La entidad puso sobre la mesa la necesidad de contar con previsibilidad normativa para sostener las inversiones y mejorar las condiciones de producción.
En ese marco, Bullrich hizo hincapié en la necesidad de preservar las cadenas de exportación. “Un empresario o productor necesita que no se corten las cadenas de exportación. Cuenten conmigo”, expresó ante los dirigentes cooperativistas.

La elección de CONINAGRO como interlocutora también tiene un dato político. La entidad integra la Mesa de Enlace junto a la Sociedad Rural, CRA y Federación Agraria, pero tiene un perfil particularmente ligado al cooperativismo y a las economías regionales. Lejos del alineamiento que muestra la Sociedad Rural de Nicolás Pino con el gobierno de Milei, sus planteos suelen poner el acento en actividades que no atraviesan el mismo momento que los sectores exportadores más dinámicos, en un contexto de caída del consumo y dificultades para sostener los márgenes productivos.
El crédito, las pymes y las señales hacia el Gobierno
Bullrich también se refirió a los anuncios que realizó el ministro de Economía, Luis Caputo, para aliviar la presión financiera sobre las pequeñas y medianas empresas. Luego de atribuirse la medida y recordar que fue su pedido, senadora consideró que las medidas pueden ayudar a recomponer el capital de trabajo, aunque puso el foco en la necesidad de que el financiamiento llegue efectivamente a las empresas.
“Me parece importante, toda empresa necesita crédito para el capital de trabajo, esperemos que esto pueda ayudar a la mejora del sector”, señaló.
La intervención se suma a otras declaraciones recientes en las que Bullrich reclamó mayor atención sobre la industria, la construcción y el comercio, actividades que, según advirtió, todavía no acompañan el desempeño de los sectores que traccionan la economía.
La senadora mantiene su pertenencia al oficialismo y respalda el proceso de estabilización, pero sus últimas apariciones muestran una insistencia en los problemas que el programa económico todavía no resuelve. Con el llamado a “defender el modelo” por sobre las personas, Bullrich busca mostrarse como una interlocutora de los sectores productivos y una dirigente capaz de escuchar los reclamos que el Gobierno no termina de asimilar.


