El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, volvió a cargar contra la política exterior de Javier Milei y apuntó directamente contra el canciller Pablo Quirno, a quien le reclamó que “dé un paso al costado” tras la abstención argentina en las Naciones Unidas ante una resolución contra el colonialismo. El funcionario de Axel Kicillof vinculó la decisión diplomática con el alineamiento de la Casa Rosada con Estados Unidos y aseguró que la reivindicación presidencial de la causa Malvinas “era una farsa”.
“Se acabó el Milei malvinero”, sentenció Bianco durante una conferencia de prensa en la que también cuestionó el protocolo adicional firmado por la Argentina con el gobierno estadounidense para avanzar con el acuerdo comercial bilateral. Sobre ambos temas, el ministro bonaerense apuntó contra las concesiones que, según su interpretación, el Gobierno nacional realiza en favor de Washington sin obtener beneficios equivalentes para el país.
Bianco cruzó a Quirno por Malvinas y pidió su renuncia
La abstención argentina en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dedicada a cuestiones políticas especiales y de descolonización, volvió a encender la disputa entre la Provincia y la Nación. Para Bianco, la postura diplomática contradice directamente el discurso que Milei sostuvo en los últimos meses sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
“También la semana pasada se conoció que en las Naciones Unidas Argentina se abstuvo de votar a favor de una resolución contra el colonialismo. Cosa que nunca había pasado en la historia argentina, entre otras cosas porque la causa Malvinas está enmarcada en un caso de colonialismo llevado a cabo por el Reino Unido sobre Argentina”, planteó el funcionario.
En esa línea, cuestionó la distancia entre la reivindicación pública de la causa y la conducta del Gobierno en los organismos internacionales. “Vos estás denunciando por colonialismo al Reino Unido pero en una votación que lo condena, te abstenés”, reprochó.
Para Bianco, la decisión dejó al descubierto las contradicciones del Presidente y puso en duda la autenticidad de su renovado discurso sobre Malvinas. “Cuando Milei de un día para el otro se hizo malvinero, dijimos que era una farsa y que estaba especulando para sacar rédito político, y ahora se cayeron las caretas”, afirmó. “Si realmente defendiera lo que él dijo que era la causa más sagrada de la historia argentina, tendría que haber condenado el colonialismo”, agregó.
La crítica también alcanzó al canciller Pablo Quirno, quien había respondido a los cuestionamientos del ministro bonaerense con una chicana sobre su capacidad para comprender la política internacional. Bianco recogió el guante y defendió la gestión provincial: “Nosotros hace siete años que conducimos esta Provincia, en tiempos de pandemia y en tiempos de Milei”.
Sin embargo, el funcionario fue más allá de la disputa personal y apuntó contra la orientación general de la diplomacia argentina. “De lo otro, que no entendemos de política internacional, creo que los que no entienden son ellos. Lo único que hacen en política internacional es alinearse a lo que le pide Estados Unidos”, sostuvo.
En ese marco, lanzó una de las acusaciones más duras contra el titular del Palacio San Martín: “Quirno no es canciller, es delegado de Marco Rubio, de eso trabaja, de recibir órdenes e implementarlas en Argentina”.
Finalmente, le reclamó que abandone el cargo y cuestionó su desempeño al frente de la Cancillería. “El señor Quirno, que no explica cómo actúan sus delegados en la ONU, básicamente tendría que dar un paso al costado, por farsante, por entregador, por inhábil y por incompetente”, concluyó.

El acuerdo comercial con Estados Unidos, otro frente de conflicto
La política exterior del Gobierno nacional también fue blanco de las críticas de Bianco por la firma de un protocolo adicional al Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocas (ARTI) con Estados Unidos. El instrumento, suscripto por Quirno y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, busca habilitar el avance del entendimiento original hacia su tratamiento en el Congreso de la Nación.
El ministro bonaerense cuestionó tanto el contenido del acuerdo firmado en febrero como la nueva modificación y reclamó a los legisladores que no lo ratifiquen. Según planteó, el entendimiento supone una apertura amplia del mercado argentino a los productos estadounidenses a cambio de concesiones limitadas y sujetas a las decisiones de Washington.
“Es un acuerdo de carácter, supuestamente un acuerdo de carácter comercial con los Estados Unidos, pero que básicamente lo que hace es dar una apertura indiscriminada a las importaciones provenientes de los Estados Unidos a cambio de unas pequeñísimas concesiones que hace Estados Unidos a nuestros productos”, señaló.
Para explicar el desequilibrio que observa en el entendimiento, Bianco comparó las concesiones previstas para ambas partes. Según detalló, la Argentina asumió compromisos para facilitar el ingreso de productos estadounidenses de sectores como medicamentos, dispositivos médicos, industria química, maquinaria, tecnología, vehículos y autopartes, carnes, aves y lácteos.
“Cuando uno lo mira por cantidad, eran 100 concesiones que daba la República Argentina para que lleguen productos de los Estados Unidos […] a cambio de solamente 10 concesiones que daba Estados Unidos, pero que además las iba a manejar de manera discrecional”, sostuvo.
El escenario cambió luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos dejara sin efecto el esquema arancelario impulsado por Donald Trump. De acuerdo con el análisis de Bianco, ese fallo afectó las concesiones que Washington podía otorgar discrecionalmente a sus socios comerciales y dejó en una posición desfavorable a la Argentina.
Como contraste, mencionó las decisiones adoptadas por otros países que habían suscripto entendimientos similares. Según enumeró, Malasia declaró nulo su acuerdo, la Unión Europea suspendió la ratificación y Ecuador sometió el suyo a revisión constitucional.
“¿Qué hace la Argentina? Firmó un protocolo adicional como para ratificar el acuerdo”, cuestionó. Para el funcionario, la modificación no resuelve los desequilibrios del entendimiento original, sino que reemplaza los beneficios que quedaron en cuestión por una garantía que ya existía en el marco del sistema multilateral de comercio.
Se trata del principio de Nación Más Favorecida, por el cual un país debe extender a los demás miembros alcanzados por las reglas comerciales aplicables el trato arancelario que concede a uno de ellos, conforme a las condiciones y excepciones correspondientes.
La comparación histórica volvió a ocupar un lugar central en su cuestionamiento. “Realmente es vergonzoso, ni el pacto Roca-Runciman, aquel famoso pacto Roca-Runciman de entrega a lo británico del comercio nacional, bueno, ni eso, ni Roca no se animó a tanto”, lanzó.
Por último, el ministro bonaerense trasladó la discusión al Congreso, donde deberá debatirse la aprobación del entendimiento. “Esto se tiene que ratificar en el Congreso, le pedimos a los legisladores, a los diputados y senadores que no aprueben este acuerdo que no trae ningún beneficio para la Argentina”, reclamó.
Así, Bianco volvió a colocar en el centro de sus críticas el vínculo entre Milei y el gobierno de Donald Trump. Tanto por el acuerdo comercial como por la posición argentina ante la ONU, el funcionario sostuvo que la Casa Rosada prioriza su alineamiento con Washington y puso en duda que esa estrategia sea compatible con la defensa de los intereses nacionales y, en particular, con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.


