El canciller de Argentina, Pablo Quirno, firmó ayer un nuevo acuerdo con el representante comercial de los Estados Unidos, Jamieson Geer. En rigor, se trata de un “protocolo adicional” al acuerdo sobre comercio e inversiones recíprocas (ARTI) que había quedado en suspenso luego de que la Corte Suprema norteamericana anulara el esquema de aranceles. El gobierno bonaerense le salió al cruce.
Según se informó oficialmente, ayer se firmó una enmienda del ARTI que permitirá remitir el acuerdo suscripto en febrero al Congreso de la Nación para que lo apruebe (o no). En este protocolo adicional “Estados Unidos reafirma su compromiso con el trato arancelario de Nación Más Favorecida para los productos argentinos en los términos acordados y reconoce el cumplimiento por parte de la Argentina de los compromisos asumidos en el marco del acuerdo“, sostuvo Quirno.
Ahora falta que el Poder Legislativo lo ratifique para que entre en vigencia. El Representante de Comercio estadounidense dijo que esperan “seguir colaborando con Argentina en la ratificación y la aplicación de este acuerdo histórico”. Lo cierto es que se avecina una álgida discusión en el Congreso.

Para el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, debe ser rechazado porque “ni el pacto Roca-Runciman llegó tan lejos”. “El Congreso de la Nación no debe convalidar esta entrega”, indicó ayer.
El funcionario de Kicillof aclaró que el protocolo adicional “mantiene intactos todos los desequilibrios del texto de febrero”. Además, recordó que luego de que la Justicia dejara sin efecto los aranceles impuestos por Donald Trump la Unión Europea suspendió la ratificación del acuerdo y Malasia llegó a declararlo nulo.
“El Gobierno argentino hizo lo contrario. Reactivó el acuerdo con una sola enmienda, insólita, que reemplaza la exención perdida por un derecho que la Argentina ya tenía“, lamentó. Sucede que lo que Quirno anunció como novedoso (el trato arancelario conocido como Nación Más Favorecida) Argentina lo tiene desde 1967 cuando entró en vigencia el Protocolo de Adhesión al GATT y lo ratificó en 1995 a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC).


