Un equipo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata realizó un diagnóstico integral que analizó de manera conjunta la relación entre agua, producción y territorio en el Cinturón Frutihortícola de La Plata, Berazategui y Florencio Varela. El estudio se desarrolló en el marco de un convenio entre el Consejo Federal de Inversiones y la Fundación de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, con el impulso y acompañamiento de la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires.
La investigación estuvo bajo la dirección del magíster Nicolás Bardella, responsable del Grupo de Sustentabilidad y Triple Impacto de la Facultad de Ingeniería. Este trabajo buscó aportar una base técnica común para discutir la gestión del recurso hídrico y el ordenamiento territorial en una zona clave para el abastecimiento de hortalizas y flores en los principales mercados del país.
Presión sobre el agua subterránea y cambios en la superficie productiva
En 2025, el área de estudio registró aproximadamente 20.517 hectáreas productivas, de las cuales 4.293 hectáreas corresponden a cultivos bajo cubierta, distribuidos principalmente en el partido de La Plata. Entre 2010 y 2025, la superficie productiva total creció cerca de un 19 %, mientras que el área con invernáculos aumentó un 21 %. La evolución fue diferente en La Plata, Berazategui y Florencio Varela, lo cual reflejó transformaciones constantes en el periurbano.

Respecto al recurso hídrico, el informe estimó que el agua destinada al riego equivale a aproximadamente el 76,6 % de la recarga potencial anual calculada para el acuífero en la zona. Este número evidenció una fuerte presión sobre las reservas subterráneas, en un contexto donde no se incluyó la totalidad de los consumos domésticos, industriales y urbanos. Por esta razón, el estudio subrayó la necesidad de registrar perforaciones y medir caudales.
“La estimación no incorpora la totalidad de los usos domésticos, industriales, ganaderos y urbanos, ni todos los regímenes de bombeo existentes. Por eso, el resultado se interpreta como un indicador de presión sobre el recurso y refuerza la necesidad de mejorar el registro de perforaciones, medir caudales y sostener el seguimiento de los niveles subterráneos”, manifestó Bardella.
El diagnóstico hidrogeológico incluyó el relevamiento de 62 pozos para estudiar la calidad y los niveles estáticos y dinámicos del agua en la zona. Asimismo, se realizaron muestreos en los arroyos El Pescado y Carnaval, aguas arriba y aguas abajo del cordón productivo. El análisis de calidad reveló diferencias entre los acuíferos Pampeano y Puelche, con parámetros fisicoquímicos y bacteriológicos que requieren seguimiento continuo.
Diagnóstico participativo y propuestas para la gestión integral
El diagnóstico se apoyó en cinco talleres participativos realizados con comunidades rurales de La Plata, Berazategui y Florencio Varela. En esos espacios, los productores identificaron como problemas centrales las inundaciones y las dificultades de acceso al agua durante los períodos de mayor demanda.

Frente a esta situación, el informe propuso implementar una red permanente de monitoreo hídrico, incorporar sistemas de drenaje sustentable y promover una Mesa de Gestión del Cordón Frutihortícola para articular acciones entre la Provincia, los municipios y los sectores productivos.


