La lucha contra la inseguridad en la capital bonaerense suma una nueva propuesta en el ámbito legislativo local. Con el objetivo de articular el compromiso vecinal con la infraestructura tecnológica del Municipio, el bloque de La Libertad Avanza impulsa en el Concejo Deliberante la creación del programa “Ojos en Alerta”, una herramienta de participación comunitaria diseñada para reportar emergencias y situaciones sospechosas en tiempo real.
El proyecto de ordenanza busca proveer el marco regulatorio necesario para que la Secretaría de Seguridad comunal coordine la recepción de alertas y derive de forma inmediata a la Policía Bonaerense, ambulancias o bomberos. “Ojos en Alerta es un programa de seguridad que nació en San Miguel y que ya hay municipios que lo llevan adelante. Básicamente son canales de comunicación entre los vecinos que se anotan, se capacitan y el centro de monitoreo”, explicó el concejal Juan Pablo Allan a Infocielo.
Capacitación previa, uso responsable y coordinación municipal
El funcionamiento del sistema se sostiene en el envío de mensajes, audios, fotos o ubicaciones georreferenciadas a través de aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp. No obstante, para garantizar la efectividad del programa y evitar saturaciones del Centro de Operaciones Municipal (COM), los usuarios que decidan adherirse deberán completar una instancia obligatoria de preparación teórica y práctica coordinada por las autoridades locales.
Sobre este mecanismo de funcionamiento, Allan detalló la secuencia operativa: “bajan esa app, se capacitan, el municipio le dice qué es lo que sí deben comunicar, qué situaciones se deben comunicar, cómo las deben comunicar, qué es lo que no se debe hacer en esos casos para que no se llene de llamados o de advertencias innecesarias”. De esta manera, comerciantes, vecinos e instituciones quedan habilitados para alertar situaciones anómalas o accidentes en la vía pública, logrando que los recursos locales “lleguen primero que la Policía de la Provincia de Buenos Aires”.

Antecedentes exitosos y proyección de alcance en el partido
El modelo de prevención participativa cuenta con antecedentes positivos en el Gran Buenos Aires desde su creación en 2016. Ciudades como San Isidro han logrado enrolar a miles de frentistas en la plataforma, generando un impacto directo en la reducción del delito mediante el despacho anticipado de patrullas ante movimientos sospechosos alertados por los propios habitantes de los barrios.
Teniendo en cuenta la escala poblacional del partido de La Plata, desde la bancada libertaria remarcan el potencial que tendría la herramienta si se aplica con la misma densidad de usuarios. “En San Isidro, que está dando muchísimos resultados, muchísimos delitos que se previenen… hay enrolados 35.000 vecinos, que es lo equivalente proporcionalmente a que en La Plata 80.000 vecinos sean una herramienta más de seguridad”, puntualizó el vicepresidente segundo del cuerpo deliberativo.
Facultades del Ejecutivo y reglamentación de la ordenanza
De lograr luz verde en las comisiones y en el recinto del Concejo Deliberante, la normativa otorgará el respaldo legal indispensable para que el Ejecutivo local defina las vías tecnológicas, la logística operativa y los canales oficiales de contacto. A partir de esa sanción, los vecinos podrán agendar los números institucionales y acceder a los cronogramas de capacitación barrial.
Al respecto, Allan precisó las competencias legislativas y reglamentarias que conlleva la norma: “queda en cabeza de la Secretaría de Seguridad la regulación y la puesta en marcha de esto. Nosotros lo que le damos es un marco normativo, una autorización al municipio, es un andamiaje jurídico que le permite al municipio hacerlo”. La meta final apunta a empoderar a la comunidad frente a la mayor preocupación urbana de los platenses.

Una herramienta complementaria para la prevención en los barrios
La incorporación del programa no pretende reemplazar a las líneas de emergencia tradicionales como el 911, sino constituir una red preventiva de alerta temprana que actúe antes de la consumación de los ilícitos. Al fomentar la empatía barrial y el ojo vigilante del comerciante o del transeúnte, se busca acortar los tiempos de despacho en la vía pública.
“Desde ya te digo que es una herramienta poderosísima para prevenir delitos, siendo que la ciudad de acá, como muchísimas ciudades de la provincia de Buenos Aires, tienen claramente como principal preocupación la inseguridad. Esta es una herramienta más, pero muy importante de participación ciudadana”, concluyó el edil confiando en el avance de la discusión en la agenda legislativa de la Comuna.


