El Lago del Paseo del Bosque constituye uno de los espacios semi-naturales más bellos y emblemáticos de la ciudad de La Plata. Este gran espejo de agua, además de conformar un paisaje icónico, funciona como un punto de encuentro, rincón de relax y refugio de la naturaleza urbana para vecinos y turistas que visitan la capital bonaerense.
Detrás de su fisonomía actual existe una memoria oculta que abarca desde la fundación de la capital provincial hasta su reciente valor ambiental. Aunque con el correr de los años y las crisis del país el sector sufrió momentos de degradación por la desidia general, un usuario de Instagram logró captar las imágenes aéreas de un lago que pretende recuperar su valor.
Historia y construcción del emblemático cuerpo de agua platense
A través de sus redes sociales, la cuenta de Instagram “Un.Platense”, crea piezas audiovisuales sobre la historia de la ciudad de La Plata. En este caso fue el turno del Lago del Bosque, captado a través de un dron. En los videos se aprecia toda la inmensidad del paseo construido hace muchos años, que estuvo en decadencia durante varios años, pero que empieza a recuperar su brillo.
El proyecto formal para la creación del estanque comenzó a principios del siglo XX impulsado por el ingeniero agrónomo Nazario Robert, entonces director de Paseos y Jardines, junto a la labor del escritor y comisionado municipal Carlos Monsalve. La inauguración oficial aconteció el 11 de diciembre de 1904.
Las tareas de excavación se ejecutaron a pico y pala por los internos de la Colonia Psiquiátrica de Melchor Romero bajo la dirección de Alejandro Korn, así como por los reclusos del penal psiquiátrico ubicado en la calle 1 entre 57 y 58, donde funciona el actual Colegio Industrial EET N°6 Albert Thomas. Debido a esa singular mano de obra, los pobladores denominaron a la zona como “El Lago de los Locos”.
Durante la prueba inicial de llenado llevada a cabo por el ingeniero agrónomo Juan Ramón De La Llosa, el agua se escurrió por completo. Ante ese inconveniente, los trabajadores debieron tapizar el suelo con barro de los pantanos para lograr que el agua quedase estancada y cumpliese una función social. En la isla central de 8.000 metros cuadrados, el comerciante Nicolás Cúcolo erigió una estructura de madera para un biógrafo o cine primitivo y un teatro.
En 1911, la Legislatura bonaerense aprobó los fondos para el Antiguo Teatro del Lago, hasta que en la década de 1940 esa construcción fue demolida para dar paso al Anfiteatro Martín Fierro, inaugurado en 1949 por Juan Domingo Perón y Eva Duarte.
En el sector de La Gruta, la Universidad Nacional de La Plata y la Municipalidad proyectaron en 1986 un Parque Arqueológico de temática andina. En 1954, el lago sufrió un vaciado completo para buscar un hacha relacionada con un hecho delictivo. Posteriormente, en 1965, las autoridades sembraron pejerreyes para fomentar la pesca deportiva regulada durante primavera y verano en pleno ejido urbano.
Función ecológica y riqueza del patrimonio urbano
En cuanto a sus dimensiones actuales, el cuerpo de agua exhibe una fisonomía alargada e irregular con 263 metros de largo, 123 metros de ancho y una superficie total de 15.000 metros cuadrados. En este ecosistema conviven aves, peces y tortugas. Asimismo, a lo largo del muro perimetral que delimita el estanque se observan los primeros bajorrelieves escultóricos tallados en La Plata, concebidos originalmente como una guía didáctica con especies de fauna y flora del antiguo Jardín Zoológico.
Más allá del valor paisajístico, el estanque desempeña un papel determinante en la gestión del riesgo urbano y la regulación del clima. Al estar conectado con la cuenca del Arroyo del Zoológico, actúa como un cuenco de amortiguación que retiene hasta 7,5 millones de litros de excedentes pluviales con apenas medio metro de elevación en su nivel. A su vez, la evaporación hídrica absorbe energía calórica, mitiga el efecto de isla de calor urbana y refresca el microclima forestal sin la interferencia de edificios.


