Tener un auto propio implica una serie de gastos que no desaparecen cuando el vehículo queda estacionado. El seguro, la patente, el mantenimiento y la depreciación siguen sumando costos aunque durante varios días no se encienda el motor. Frente a esa realidad, las aplicaciones de movilidad aparecen como una alternativa para quienes utilizan el auto solamente de manera ocasional.
Un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) puso una cifra concreta a esa discusión: por debajo de los 5.200 kilómetros anuales resulta más económico viajar mediante DiDi que mantener un automóvil propio, según el modelo de costos utilizado en la investigación.
La referencia equivale a unos 433 kilómetros mensuales, 100 kilómetros semanales o aproximadamente 14,2 kilómetros diarios. El cálculo contempla los gastos de conservación en un ejemplo con un Toyota Yaris, entre ellos seguro, patente, mantenimiento y depreciación. No incluye el desembolso inicial para comprar el vehículo: parte del supuesto de que la persona ya tiene el auto y debe decidir cuánto le conviene utilizarlo.
El informe también traduce ese kilometraje en aproximadamente 930 viajes anuales por aplicación, unos 77 por mes o 2,5 por día. La distancia media implícita en esa cantidad es de 5,6 kilómetros por traslado.
Pero ¿cómo se aplica esa cuenta a una región como La Plata, donde miles de personas se desplazan diariamente entre el casco urbano y localidades como Berisso, Ensenada, City Bell, Gonnet y Villa Elisa?
Una región de casi un millón de habitantes y desplazamientos cotidianos
La Región Capital bonaerense comprende los partidos de La Plata, Berisso, Ensenada y podría extenderse hasta Brandsen (sin entrar en los cálculos de estos números, podría sumarse a Magdalena).
Según los datos del Censo 2022 recopilados en un informe territorial de la Provincia, la región mencionada reúne algo más de 1 millón de habitantes. La Plata concentra el 79,5% de esa población, mientras que Berisso representa el 10,5%, Ensenada el 6,6% y Brandsen el 3,4%.
El mismo documento señala que el 93% de los habitantes reside en áreas urbanas que, en conjunto, abarcan 227 kilómetros cuadrados. La Plata, Berisso y Ensenada conforman un continuo urbano con una intensa actividad administrativa, industrial, portuaria y de servicios.

Esa configuración territorial es importante para entender el cálculo de CIPPEC. No todos los habitantes realizan grandes recorridos para ir a trabajar, pero tampoco todos se mueven exclusivamente dentro de unas pocas cuadras. Hay personas que viven en una localidad, trabajan en otra y realizan sus compras, trámites o actividades recreativas en distintos puntos de la región. Desde ya que de esta cuenta quedan exceptuados quienes ocupan labores en CABA.
Un ejemplo permite dimensionar la diferencia: un vecino de Berisso que trabaja en el centro de La Plata tiene que recorrer aproximadamente 8 kilómetros por tramo, según la distancia promedio para ese trayecto.
Con un viaje de ida y otro de vuelta durante 22 jornadas laborales al mes, acumularía 352 kilómetros mensuales. En un año, serían 4.224 kilómetros, sin contar ningún otro desplazamiento.
Es decir, solamente con los traslados laborales estaría utilizando el 81% del kilometraje que CIPPEC establece como punto de equilibrio entre el auto propio y los viajes por aplicación.

La cuenta de Berisso como ejemplo: cuánto cuesta viajar todos los días
Las estadísticas públicas de Uber permiten agregar una referencia económica concreta. Para el recorrido entre La Plata y Berisso, la plataforma informa una tarifa promedio histórica de $7.333 por viaje, con una distancia de 8 kilómetros y un tiempo estimado de 17 minutos. El precio corresponde a un promedio del último mes y no constituye una tarifa fija.
Si una persona realiza ese recorrido dos veces por día, durante 22 días laborales, necesitaría 44 viajes mensuales. Con ese valor de referencia, gastaría aproximadamente $322.652 por mes.

En doce meses, el desembolso llegaría a unos $3.871.824. Se trata de una simulación que mantiene constante la tarifa y no contempla eventuales aumentos, variaciones de demanda ni diferencias entre horarios.
Otra forma de mirar el problema es tomar el límite de 5.200 kilómetros anuales. Si el recorrido de referencia fuera siempre entre La Plata y Berisso, con 8 kilómetros por tramo, alcanzar ese kilometraje demandaría 650 viajes de ida o vuelta al año, equivalentes a 325 trayectos completos de ida y regreso.
En promedio, serían algo más de 27 viajes de ida y vuelta por mes.
Si se utiliza la tarifa histórica de Uber para ese trayecto, cada recorrido completo costaría aproximadamente $14.666. A razón de 27 viajes mensuales, el gasto rondaría los $395.982.
La comparación permite entender por qué la frecuencia de uso resulta tan importante: una persona que viaja ocasionalmente puede encontrar en las aplicaciones una alternativa económica, mientras que alguien que necesita trasladarse todos los días entre dos localidades puede acumular rápidamente una cantidad considerable de viajes.
Ensenada, City Bell y los kilómetros que se acumulan
La distancia entre localidades también permite construir otros ejemplos. Ensenada en su ciudad cabecera se encuentra a 7 kilómetros de La Plata. Un viaje de ida y vuelta representa, por lo tanto, unos 14 kilómetros.

Si una persona realizara ese recorrido diariamente durante 22 jornadas laborales, acumularía 308 kilómetros mensuales y 3.696 kilómetros anuales. Todavía estaría por debajo del umbral de CIPPEC, aunque ya habría consumido más del 70% de los 5.200 kilómetros de referencia.
En el caso de City Bell, tomando como referencia un recorrido de 11,4 kilómetros hasta el centro platense, el viaje de ida y vuelta representa 22,8 kilómetros. Con 22 jornadas laborales mensuales, el resultado sería de 501,6 kilómetros por mes y 6.019 kilómetros anuales.

En este último ejemplo, el kilometraje superaría el punto de equilibrio del estudio incluso sin agregar desplazamientos adicionales.
Las distancias no son iguales para todos los barrios ni para todos los domicilios: son ejercicios comparativos que permiten observar cómo cambia la cuenta según el lugar de residencia y el destino habitual.
¿Tener auto o combinar distintas formas de movilidad?
El estudio de CIPPEC no plantea que las aplicaciones sean siempre más convenientes ni que cualquier persona deba desprenderse de su automóvil. Su conclusión depende de una combinación de variables: la cantidad de kilómetros recorridos, el costo de mantenimiento, el seguro, los impuestos y las características del vehículo.
Tampoco debe confundirse el resultado con una comparación universal entre todas las aplicaciones. El informe toma específicamente a DiDi como referencia, mientras que las tarifas regionales utilizadas para los ejemplos que utilizamos en este informe de Infocielo corresponden a Uber.
Una alternativa para quienes realizan pocos kilómetros es combinar transporte público y aplicaciones, reservando los viajes pagos para los trayectos que resultan más complicados de resolver de otra manera. En cambio, para quienes necesitan desplazarse diariamente entre distintas localidades, el automóvil puede conservar una ventaja económica y práctica.
La discusión tiene particularidades en la Región Capital: la cercanía geográfica entre La Plata, Berisso y Ensenada facilita algunos desplazamientos, pero la frecuencia de los viajes y la dispersión de los destinos pueden modificar sustancialmente el resultado.
La pregunta, entonces, no es solamente cuánto cuesta llenar el tanque o cuánto sale un viaje por aplicación. También es cuánto se utiliza el auto durante el año y cuánto dinero se destina a mantenerlo disponible incluso cuando no se lo usa.


