El secretario de Gobierno de la Municipalidad de La Plata Guillermo “Nano” Cara define al orden como el motor de una “segunda etapa” de gestión para Julio Alak. En una entrevista profunda en Lado P, el funcionario desmenuzó la ingeniería política y administrativa que busca devolverle la jerarquía a la capital bonaerense, diferenciándose drásticamente del modelo que emana desde la Casa Rosada.
“El modelo que plantea Milei son números que cierran con una gran falta de acción del Estado; ha desertado de responsabilidades que tiene el Estado nacional”, disparó Cara para marcar la cancha. Según el funcionario, la gestión local recorre el camino inverso: “Julio lo que está haciendo es ajustar el gasto a la demanda que requiere la comunidad”.
Para el secretario, no se trata de un simple equilibrio contable, sino de un “modelo político de administración” que busca ser referencia: “Es un camino a seguir, un modelo para aprender de ello y tomarlo como referencia”.
Una ciudad compacta frente al avance inmobiliario
El eje central de la gestión Alak 2.0 es, sin dudas, el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU). Cara lo describe como la intervención más trascendental desde la generación fundacional de Dardo Rocha. La meta es clara: frenar la expansión descontrolada que caracterizó a la gestión anterior. “Llegamos a esta ciudad y teníamos prácticamente más de 220 km² que se habían organizado de manera ilegítima”, denunció.
El funcionario fue tajante respecto al avance de los desarrollos privados sobre el cinturón productivo: “No queremos una ciudad country, no queremos una ciudad desordenada. Muchas veces los countries se han llevado adelante con impactos negativos que las mismas personas que habitan esos barrios lo viven saliendo en las noticias”.
El nuevo código busca establecer “líneas rectoras” para un crecimiento equilibrado. “Se expresa una ciudad que tiene perspectivas de crecimiento de cara a los próximos 100 años”, afirmó Cara, resaltando que la prioridad es proteger el suelo fértil: “Lo que es campo es campo; no se puede correr el límite”. Además, advirtió sobre el peligro de urbanizar zonas críticas: “Una zona inundable no es apta para que viva nadie, y en esta ciudad es donde más cuidado tenemos que tener”.
Consensos y legado
Para Cara, la capacidad de gestión de Alak reside en su habilidad para tejer acuerdos que trascienden el peronismo. Mencionó que el COU salió por unanimidad en el Concejo Deliberante porque, cuando hay “ideas claras”, se puede convocar a todas las fuerzas. Esa misma lógica de pragmatismo y gestión del conocimiento es la que aplican a la relación con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
“La gestión de la UNLP ha acertado en un desarrollo de la política del conocimiento al servicio de la comunidad que vale la pena acompañar”, señaló, confirmando que el espacio político que integra apoyará la reelección de Fernando Tauber: “Trabajamos la candidatura de Fernando y, por supuesto, la vamos a acompañar”.
Finalmente, el funcionario subrayó que el “legado” de esta etapa será una ciudad administrada con celeridad y previsibilidad. “La idea del desorden afectó en todos los planos: en el espacio público, en la administración y en la falta de capacidad de respuesta”, concluyó, dejando en claro que el “Alak 2.0” no es solo un eslogan, sino un intento de refundación administrativa bajo la premisa de un Estado presente y ordenado.

