En la previa de una jornada cargada de tensión en la ciudad, y con el clásico rosarino como telón de fondo (se juega este domingo a las 15 en el estadio de la Lepra), la Policía Federal detuvo a la hija de Nelson “Chivo” Saravia, el histórico referente de la barra brava de Newell’s Old Boys asesinado en 2021.
El procedimiento se llevó adelante en el barrio Alvear tras una investigación de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de Rosario por presunta venta y acopio de drogas. La detención reaviva el nombre de una familia atravesada por la violencia y el delito en uno de los escenarios más sensibles del fútbol argentino.
Los allanamientos se realizaron en cuatro domicilios de 24 de Septiembre al 3700 y en otro de San Nicolás al 3700, puntos que supieron ser territorio de referencia del “Chivo” Saravia hasta su asesinato. El despliegue fue contundente: patrulleros de la Policía Federal Argentina rodearon la zona durante la noche del viernes en un operativo que alteró la calma del barrio.
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Según informaron fuentes del caso, los investigadores secuestraron 170 gramos de cocaína, varios teléfonos celulares, dos motos Honda —modelos Navi y Wave—, un Peugeot 307 y balanzas de precisión, elementos utilizados para el fraccionamiento y comercialización de estupefacientes.

Entre los detenidos está C. Saravia, de 23 años, junto a Marcelo A., de 22, señalado como “soldadito” dentro de la estructura investigada. Ambos quedaron a disposición del Ministerio Público de la Acusación acusados de tenencia de cocaína con fines de comercialización. La causa está en manos del fiscal César Cabrea, quien prevé imputarlos la próxima semana.
EL PESO DEL APELLIDO
Nelson “Chivo” Saravia fue asesinado a balazos en la madrugada del 23 de octubre de 2021, cuando cuatro personas irrumpieron en su vivienda y le dispararon en múltiples ocasiones. Su muerte marcó un nuevo capítulo en la interna feroz por el control de la barra brava de Newell’s.

No era la primera vez que esa propiedad quedaba bajo fuego. En 2015 ya había sido baleada, en medio de una disputa por el poder en la tribuna. Años después, la Justicia condenó a prisión perpetua a cuatro integrantes de la barra por el crimen: Guillermo “Chupa” Sosa y Alejandro “Rengo” Ficcadenti, señalados como instigadores, y Salvador Alegre y Alexis Dittler, considerados autores materiales.

