Hay recitales que se escuchan. Otros se viven con intensidad, Y hay otros que se sienten como una aparición. Lo que ocurrió en marzo de 2026 en el Movistar Arena no fue exactamente un concierto. Tampoco un homenaje. Ni siquiera un regreso. Fue otra cosa, quizá, lo más cercano a volver a ver a Soda Stereo sin romper el tiempo.
El 21 de marzo 2026 será recordado por los fanáticos de Soda Stereo como el día en que la banda volvió a los escenarios. El grupo dio inicio a su gira “Ecos” con un primer concierto en el Movistar Arena de Buenos Aires, Argentina, marcando así el regreso de Charly Alberti y Zeta Bosio bajo un concepto que busca revivir la esencia de la banda y de su fallecido líder, Gustavo Cerati.
Primera vez y última
Los vi por primera vez en el año 1984 en el mítico Zero Bar, un sótano de Palermo, cuando no era tan Soho ni tan Hollywood. Era rock. Reducirlo a que básicamente era The Police suena simplista pero era algo como eso, era New wave, era rock inglés y eso ya era mucho decir. Viví todas sus transiciones, la separación y la carrera solista de Gustavo. Y los solté para abrazarlos nuevamente en esté show tan tecnológico llamado ¨Ecos¨.

Primavera cero, público cero
Sabía el nombre, Ecos. Había una promesa, Soda Stereo otra vez en vivo, pero no sabía cómo se siente estar frente a algo que, en teoría, no puede pasar.
Al principio intenté analizarlo. Miraba la pantalla, las luces, los movimientos. Buscaba el truco. Quería entender dónde estaba el límite entre lo real y lo construido. Duró poco, orque en algún punto del show, sin darme cuenta, dejé de mirar cómo estaba hecho… y empecé a sentirlo.
Ahí fue cuando entendí el verdadero riesgo de Ecos: no era lo técnico, era lo emocional. Conectar con la gente con un truco que ya sabe que va a venir.
Apareció él. No voy a describir cómo aparece, no porque no pueda, sino porque no importa. Lo que importa es lo que pasa en el cuerpo cuando lo ves. Gustavo Cerati no va a volver y todos los presentes lo saben.
No hay una ilusión explícita, ni un golpe bajo armado para la ovación fácil. Es algo más raro, más silencioso, más inquietante. Está ahí y dejás de discutirlo en tu mente. En un momento dejé de mirar el escenario y miré a la gente. Nadie estaba grabando. Nadie estaba hablando. Nadie estaba explicando lo que estaba viendo. Y eso, en 2026, ya es un acontecimiento en sí mismo. La decisión de prohibir los celulares no fue una excentricidad. Fue una forma de obligarnos a quedarnos ahí, sin filtro.
Los comentados del show fue justamente la sensación de vivo que logró transmitir por momentos. Más allá de que la voz y las guitarras de Cerati correspondan a registros originales y no a inteligencia artificial, la combinación entre imagen, sonido, puesta en escena y la presencia real de Zeta y Charly hizo que el concierto se sintiera cercano, actual y hasta tangible para buena parte de los presentes.
Sólo puedo pensar en que una parte del show podría haber empatado las edades de Charly y Zeta con las de Gustavo y sentir que la vida había continuado. Una ilusión que como viejo rockero me invade cada tanto pensando que estaría haciendo musicalmente y como lucirían Hendrix, Janis Joplin o Jim Morrison.
Cuantas sensaciones en tantas canciones
No conté las canciones ni medí el tiempo del show, pero superó las dos horas. La lista de canciones según el sitio web Setlist.fm, el grupo argentino interpretó un total de 21 canciones, muchas de las cuales no se tocaban hace más de 30 años. Estos fueron los temas que hicieron vibrar a Buenos Aires la pasada noche del 21 de marzo:
- Ecos (primera vez desde 1988)
- Juego de seducción
- Nada personal (primera vez desde 2007)
- Hombre al agua
- Ella usó mi cabeza como un revólver (primera vez desde 1997)
- Cuando pase el temblor
- (En) el séptimo día (primera vez desde 2008)
- Luna roja (primera vez desde 1997)
- Toma la ruta (primera vez desde 1993)
- En la ciudad de la furia
- Sobredosis de TV
- Persiana americana
- Un misil en mi placard (versión MTV Unplugged; primera vez desde 1996)
- Zoom (final extendido)
- Planeador (primera vez desde 1997)
- Final caja negra (primera vez desde 2007)
- Primavera 0
- Prófugos
- De música ligera (versión de El último concierto; Zeta y Charly en un escenario alternativo)
- Zona de promesas
La tecnología de “Ecos” permitió que la presencia de Gustavo Cerati no se sintiera como una ausencia, sino como una energía envolvente. No hubo trucos baratos de nostalgia; hubo diseño sonoro y visual de vanguardia.
Cuando terminó, no aplaudí enseguida. Me quedé quieto, como si necesitara confirmar que lo que acababa de ver había pasado de verdad. Afuera, en la ciudad de la furia, todo seguía igual. El ruido, los autos, la gente. Pero algo había cambiado, no en el mundo. En mí.. No sé si Ecos es el futuro de los recitales, no sé si debería serlo. De mi parte, si no los viste nunca, no te los pierdas; si pudiste verlos, lo dejaría pasar.

