Fernando Zaniratto ya está enfocado en cómo plantear el encuentro del próximo viernes a las 21, frente a Atlético Tucumán en el José Fierro. Un partido para el que, por caso, recuperará a un futbolista determinante en el medio: Ignacio Miramón.
Nacho, quien había sufrido un leve desgarro durante el 2-2 frente a Tigre (lo sacó de la cancha a los 62′) ya está a disposición del cuerpo técnico y podría reaparecer en un equipo en el que se había ensamblado como pieza fundamental.
Miramón viene de perderse los encuentros frente a Banfield e Independiente Rivadavia y regresaría en lugar de Pablo Aguiar. El juvenil debutó ante CSIR en reemplazo de Lucas Castro (quedó marginado también por una cuestión física tras ir de entrada ante el Taladro).

El centrocampista de 22 años disputó 332′ divididos en seis encuentros, de los cuales fue titular en cinco. En ellos, participó de un gol (ante Aldosivi) y se fue convirtiendo en un socio para Augusto Max y Nicolás Barros Schelotto en un triángulo que es cimiento del fútbol que puede generar Ignacio Fernández.
Es por eso que para Zaniratto, su regreso en Tucumán es una buena noticia. Y también para Miramón es positivo este retorno, ya que hasta esa molestia había ganado esa regularidad que había perdido durante su cesión en Boca y que tanto deseaba tener en su hogar futbolístico.

