Fue una explosión total. Un grito de esos que quedan marcados. Que todavía se celebra. Que todavía se vive. Que todavía se busca para ponerle play una y otra vez. Para muchos en redes sociales, el tanto de Mikel Amondarain fue “el gol de VAR más gritado” desde que la tecnología desembarcó en Sudamérica. Y no es para menos: acostumbrado a intervenir para anular festejos, esta vez el VAR terminó validando el tanto que desató la locura de Estudiantes ante el DIM.

Apenas se confirmó el gol, el estadio explotó y uno de los que más lo sintió fue justamente el propio Alexander Medina. El entrenador salió disparado desde el banco y protagonizó un festejo completamente desenfrenado. Corrió hacia el campo gritando con furia, liberando toda la tensión acumulada durante una noche cargada de presión y nerviosismo.
Es que el partido tenía muchísimo en juego. Estudiantes necesitaba ganar para meterse en los octavos de final de la Copa Libertadores y también para llevar tranquilidad a un ciclo que venía bajo la lupa por los altibajos futbolísticos. Por eso el desahogo fue tan genuino como impactante.
La escena rápidamente hizo acordar a otro técnico muy identificado con el Pincha: Diego Simeone. La corrida de Medina tuvo un aire inevitable a aquellos festejos del Cholo durante su etapa como entrenador de Estudiantes, especialmente el recordado sprint en el Monumental tras el histórico 1-0 ante River con gol agónico de Ezequiel Maggiolo.
Con el paso de los años, esas corridas se transformaron en una marca registrada de Simeone en el Atlético de Madrid. Y ahora, en una noche copera inolvidable para el León, el Cacique Medina pareció rendirle homenaje involuntario con un festejo tan alocado como emocionante.


