En un día para el olvido del fútbol argentino y sudamericano, donde la organización de la final entre River y Boca fue un papelón para las autoridades de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y de la Nación y autoridades de la Conmebol, el partido quedó de lado.
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Jugadores de River y de Boca, y miles de hinchas Millonarios, se fueron del Monumental cerca de las 19.30hs cuando Conmebol confirmó que el partido no se juega hoy, después de cuatro horas de dudas y diferentes ratificaciones de CONMEBOL.
Pasadas las 14hs hinchas de River agredieron al micro de Boca con piedras, cuando este llegaba al Monumental, y jugadores del elenco Xeneize terminaron heridos. El partido fue postergado por Conmebol y aún no se sabe cuando se juega.
A las 17hs River y Boca debían jugar la final de vuelta de la Copa Conmebol Libertadores 2018 pero nada de eso sucedió. Una triste imagen de agresión volvió a ser el centro de atención y el partido fue postergado.
Cerca del debido horario de inicio del partido, dirigentes de Conmebol, de River y Boca ingresaron a una región en el Monumental para definir los pasos a seguir respecto de la vuelta por la final 2018.
Al mismo tiempo, los jugadores de Boca Pablo Pérez y Almendra fueron trasladados hasta una clínica cercana al Monumental para ser atendidos por golpes y cortes que sufrieron en sus rostros. Además varios jugadores debieron ser atendidos en el estadio, producto de cortes y vómitos generados por el gas pimienta.
Después de la reunión, de la cual formaron parte el presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez; el presidente de River, Rodolfo D´Onofrio; y el presidente de Boca, Daniel Angelici, Conmebol confirmó que el partido fue postergado hasta las 19.15hs.
En ese momento, Pablo Pérez dejó una clínica cercana al Monumental y se dirigió nuevamente al estadio, después de constatarse que el jugador sufrió una lesión en la córnea del ojo izquierdo.

