Pablo Morant se hizo de Gimnasia. Si bien no vivió la etapa formativa en el club, ya que llegó con 17 años, sus vivencias en la institución fueron tan grandes, que ese cariño se transformó en acompañamiento constante.
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Si bien el Flaco tuvo diversas etapas en el club, como jugador, entrenador y coordinador de juveniles, su vínculo va más allá de lo laboral y así lo explica quien se define “socio e hincha” en diálogo con CIELOSPORTS.
“Mi relación con Gimnasia es muy fuerte, desde muchos lugares diferentes, y permanente. No solo soy hincha del club, sino que soy socio. Por más que no esté trabajando en el club estoy ligado”, detalla Morant para graficar su vínculo con Gimnasia.
Al revivir sus etapas en el club, el Flaco se detuvo en su llegada y recordó: “vine grande, a los 17 años. Era chico, pero era grande en función de lo que pasa hoy, que se vienen con 12 o 13. Hoy el jugador es más inmaduro. Uno analiza a veces y nosotros con 21 o 22 años ya te estabas haciendo cargo de una familia y veías dónde invertir el dinero”.
Y agregó: “cuando vine muchos me cargaban porque me decían que había venido a jugar al Básquet y después como me fue mal me dedique al fútbol. Yo en Trelew jugaba a las dos cosas, pero me vine a jugar al fútbol. Lo que pasa es que en calle 4 teníamos el aro y como yo sabía tirar y los otros no sabían nada parecía que era bueno”.


