Si hay algo que no se le puede reclamar a Gabriel Milito es honestidad intelectual. El Mariscal, de los mejores de la historia del fútbol argentino en su puesto también se ha posicionado entre los técnicos que mejor le han hecho al fútbol argentino en esta década y no solo por resultados sino por sus formas y sus lineamientos que lo ponen en un lugar donde no se encasilla a cualquiera.
El propio Milito, que sorprendió con su salida de Argentinos Juniors, habló en profundidad con Cristian Grosso y en uno de los trámites de la entrevista contó en profundidad sobre su vínvulo y su mirada sobre el técnico de la Selección argentina campeona del mundo, Lionel Scaloni que hoy pone en duda su continudidad post Copa América 2024.
“Lo conozco desde juveniles, jugué con todo su cuerpo técnico. Lionel es un chico muy divertido, muy sano, recuerdo que en el Mundial de Alemania se cargaban con Lea Cufré sobre quién llegaba a jugar más minutos. Ya tenía muchas condiciones para ser entrenador, y otras características por las que decías “este ni en pedo va a ser entrenador”, contó Milito en relación al vínculo entre el de Pujato y el platense que representaron a Estudiantes y a Gimnasia en el Mundial 2006 de Alemania – más allá de que ambos ya jugaban en el exterior- .
Sobre las formas de Scaloni Milito subrayó que el Gringo “es muy claro para comunicar. Es simple. Genera mucha empatía con el otro, es muy amable. Es muy dado, muy dado. Y esa forma de ser le ha permitido llevar con naturalidad el cargo de seleccionador, pero no hoy que es campeón del mundo, sino desde el primer instante. Desdramatizó en la derrota y también en la victoria. Para su puesto, es fundamental el equilibrio, y él lo tiene“.
“Es muy pillo, muy vivo, muy futbolero, muy astuto. Para bien. Cuando yo estaba en las inferiores de Independiente había dos carteles: “pícaro A” y “pícaro B”. El coordinador de juveniles, Américo Pérez, un señor muy serio y exigente, cuando hacíamos alguna cosa bien nos llevaba delante de esos carteles y nos decía: “Usted es pícaro A”. Y cuando hacías algo mal, te decía: “Por esta actitud, usted es pícaro B”. El pícaro B era el ventajero. Y él remarcaba: “Acá, en Independiente, siempre hay que ser pícaro A”. Y me quedó para siempre. Bueno, Lionel Scaloni es pícaro A“, explicó el entrenador sobre su colega, viejo camarada y hoy, campeón del mundo.



