La llegada de Alexander Medina a Estudiantes abrió un fuerte debate puertas adentro de la dirigencia. En el mano a mano final con Martín Demichelis, el “Cacique” terminó imponiéndose y será el reemplazante de Eduardo Domínguez.
Medina llega con una foja de servicios marcada por los contrastes: inicios muy prometedores, equipos competitivos y clasificaciones históricas, pero también salidas anticipadas y ciclos que se desgastaron rápido. A los 47 años, el nacido en Salto tuvo una destacada carrera como futbolista —ídolo en Nacional y semifinalista de la Libertadores 2009— y desde 2015 inició su camino como entrenador.
Talleres, su lugar en el mundo
Tras comenzar en las formativas de Nacional y asumir luego en el primer equipo, Medina dio el salto al fútbol argentino en 2019 para dirigir a Talleres de Córdoba. Allí construyó su etapa más sólida: propuso un equipo agresivo, intenso y competitivo, que terminó tercero en la Liga Profesional, subcampeón de la Copa Argentina y clasificado a la Copa Libertadores 2022.
En Córdoba dirigió 88 partidos, con 39 triunfos, y dejó una identidad clara. Su salida, a fines de 2021, marcó el cierre de su primer gran ciclo.

Experiencias en Brasil, Liniers y Europa
El 27 de diciembre de 2021 fue presentado en Internacional, pero su etapa en Porto Alegre duró menos de seis meses: fue despedido en abril de 2022 por malos resultados.
Luego asumió en Vélez Sarsfield y alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores 2022, eliminando a River Plate y a Talleres antes de caer ante Flamengo. Pese a ese logro continental, dejó el cargo en febrero de 2023.

En noviembre de ese año dio el salto a Europa al firmar con el Granada Club de Fútbol. La experiencia fue breve: dirigió 14 partidos, logró una sola victoria y fue destituido con el equipo comprometido en la tabla.
Campeón y despedido en semanas
En agosto de 2024 regresó a Talleres para un segundo ciclo. Y allí volvió a mostrar su capacidad para competir: el 5 de marzo de 2025 conquistó la Supercopa Internacional tras vencer a River. Sin embargo, apenas semanas después, fue relevado por una racha negativa de resultados. Un dato que resume su carrera reciente: éxito inmediato, pero poca estabilidad.

Ahora, en Estudiantes, Medina asume un desafío mayor: reemplazar a un entrenador que dejó cinco títulos y una conexión fuerte con el hincha. Su recorrido demuestra que puede armar equipos protagonistas. La incógnita será si logra sostener el proceso en el tiempo y darle al Pincha la continuidad que busca tras la era Domínguez.

