En el equipo de Gustavo Matosas, Lucas Diarte es el titular por el lateral izquierdo, pero en el último tiempo alternó en el Pincha. Reconoce que hoy por hoy es un jugador mucho más maduro a esta altura, y también analizó sus puntos débiles a la hora de estar dentro del campo de juego.
Analizando este momento, pero también recordando años anteriores, el lateral comentó: “A medida que pasa el tiempo te das cuenta que el fútbol es así, un día estás y otro no. Pero te vas preparando, siempre con la cabeza predispuesta al entrenamiento y a sumar desde donde me toque. Siento que estoy más afianzado, cuando llegas a tu casa haces autocrítica, y este último tiempo creo que me estoy sintiendo muy bien”.
Tres fueron los entrenadores que en poco tiempo estuvieron en el Pincha (Vivas, Benítez y Matosas), pero Diarte reconoce que todo “siguió con una línea, entre cada cambio de técnico no hubo muchos cambios. Uno siempre respetó lo que hacía Nelson, lo que después hizo Benítez, cada técnico tiene su forma de ver el juego. Siempre hay que estar preparado”.
“Siento que crecí mucho, tanto dentro del vestuario y también en la cancha. Jugué en otras categorías y hay diferencias con primera, el cambio costó un poco pero ahora soy un jugador más maduro”, dijo después de pasar por Santiago del Estero y en su regreso al club donde alternó titularidad y suplencia.
Por último, y hablando de sus puntos a mejorar, cerró: “Siento que tengo que seguir mejorando en la ofensiva. Obviamente que siendo más defensivo, cuando paso no me desenvuelvo como tendría que hacerlo. Es algo que se logra practicándolo, entrenando. En los entrenamientos, cuando trabajamos por posición, el cuerpo técnico siempre nos da consejos, y eso es una ventaja”.

