Lucas Castro trabaja a la par del resto en Estancia Chica, buscando su mejor forma para el Gimnasia versión 2026. El volante, que con Fernando Zaniratto volvió a ser importante tras unas últimas semanas complejas con Alejandro Orfila al frente del Lobo, sabe lo que puede sumarle a un grupo que quiere dar pelea.
Y en ese punto, el elogio el DT tras el primer ensayo no fue menor: “El Pata está muy bien”, aseguró el entrenador, a la hora de hablar de la pelea con los refuerzos, especialmente con Nacho Fernández.
Pero en definitiva, a sus 36 años, Castro comprende como nadie el rol que ocupa, sobre todo tras una carrera en la que se encuentra probablemente escribiendo sus últimos capítulos. Sin embargo, teniendo en cuenta lo que le costó en el inicio, el ex Catania hoy por hoy le agrega valor a cada entrenamiento y a cada minuto que puede pasar sobre el verde césped.

Frente a esto, en las últimas horas el nacido en Los Hornos se volvió viral por una entrevista concedida años atrás, cuando aún se desempeñaba en el fútbol de Italia. En la misma se refirió a esos primeros duros momentos antes del profesionalismo, los cuales le costaron muchísimo. Tanto así que incluso estuvo cerca de abandonar su sueño.
En diálogo con Roaming Play en 2020, Castro remarcó: “En Inferiores, al tener la categoría que teníamos, yo fui uno de los últimos que llegó a Primera. Neira y Chávez ya estaban jugando. El Mono (Monetti) ni hablar. Y cuando vos ves que tus compañeros empiezan a llegar y vos estás siempre en el mismo lugar…Yo en un momento pensaba ´ya está´”, recordó con cierto dolor.
Acto seguido agregó: “Yo llegué como uno normal, en la edad justa, ni antes ni después. Tenía 19 años cuando debuté. Encima yo tenía a Nacho Piatti en mi puesto, que era el mejor del equipo”, sostuvo. “En un momento era un cambio siempre. Después no sé qué pasó con Piatti. Me parece que se va y no teníamos “8”. Entonces lo ponen a Messera de “8”, y se lesiona Mariano. Y ahí empiezo a jugar de titular”, indicó.
En cuanto a ese primer llamado a Primera División, tanto Adrían Czornomaz como Leonardo Madelón aparecen como protagonistas vitales en su historia, mismo caso que Ariel Pereyra hoy por hoy en la Reserva del Mens Sana, y Pablo Morant, quienes siempre confiaron en sus condiciones futbolísticas.
“En las Inferiores me acuerdo que pedían jugadores los ténicos de Reserva. En ese caso el Moncho (Fernández) le pedía a los coordinadores:´traeme dos o tres de los mejores, que ustedes piensen que sean los mejores´. Me mandaban a mí, lo mandaban a Casco. Éramos dos o tres”, comenzó Castro. “Y me acuerdo que el Pata (Pereyra) y Morant vinieron y me dijeron: ´nosotros queremos que vos vayas por sentimos que sos lo mejor que hay en las Inferiores, pero al técnico no le gustás´“, agregó.
“Yo estaba en Cuarta. Y ahí dije ´¿qué mierda pasa?´. Lo echan al Topo Sanguinetti a los tres o cuatro partidos, cambia todo y Madelón empieza a pedir jugadores. Me mandan a mí y al Pirata Czornomaz, que era el técnico de la Reserva, le encanté”, concluyó el volante en cuanto a una historia de sacrificio y constancia. La misma que hoy, desde otro lugar, busca inculcarle a los más jóvenes del Lobo.

El 2025 Lucas Castro con Gimnasia
- Partidos disputados: 25
- Partidos como titular: 18
- Minutos jugados: 1.465
- Torneo Apertura: 14
- Torneo Clausura: 7
- Playoffs Clausura: 2
- Copa Argentina: 2
- Goles: 1
- Asistencias: 1


