Los incidentes entre las hinchadas comenzaron una hora antes del partido cuando parte de la barra de Rosario Central comenzó a lanzar las vallas contra la gente de Peñarol que ya había copado su sector en la parte baje de la cabecera visitante. Lejos de quedar ahí, los uruguayos lanzaron una bengala contra los rosarinos generando un clima de tensión que dejó en segundo plano la victoria local por 1 a 0 en el comienzo de los Canallas en la Copa.
En el final vendría lo peor de la noche. Cuando los jugadores visitantes se acercaron a la cabecera para saludar a su gente el lateral izquierdo uruguayo Maxi Olivera recibió un piedrazo en su rostro que lo dejó tirado y debió ser atendido en el estadio y luego trasladado a un hospital.
“Estoy bien! Gracias por los mensajes! Más allá del dolor y unos puntos de sutura, todo bien! Dolido por el resultado, que creemos merecíamos algo más. Pero con muchas bronca por el pésimo trato que recibió nuestra hinchada, nuestra gente. Una VERGÜENZA! Pero todos juntos, vamos a pelear en todos lados! Peñarol y nada más. Esto sigue! Vamo y vamo“, escribió el futbolista en su cuenta de Instagram, horas después.
Todo lo ocurrido no solamente va a tener consecuencias para los dos clubes: habrá sanciones internas en Rosario Central, hay resoluciones que se están tomando en Conmebol que no solo activará la multa económica como sanción sino que se prevee que los de Russo no jueguen más en su estadio por el resto de la Copa o lo hagan a puertas cerradas lo que podría demorar o hasta cancelar el arribo de Ángel Di María que pensaba volver para jugar esta competencia en la segunda fase aunque ahora analiza la posibilidad de ponerse la camiseta de Internacional de Brasil (dirigido por Eduardo Coudet) o la de Flamengo, una de las máximas potencias del continente.
El comunicado de Rosario Central tras los hechos de violencia ante Peñarol
“El Club Atlético Rosario Central informa que, debido a los repudiables e inadmisibles hechos suscitados en el partido disputado este jueves 4 de abril de 2024, se encuentra revisando las cámaras y controles de acceso a efectos de identificar de manera inmediata a aquellos simpatizantes -tanto de la parcialidad local como de la visitante- que hubieren incitado y/o protagonizado incidentes y/o actos de violencia.
Una vez identificados, se los sancionará conforme a las más estrictas pautas legales y reglamentarias correspondientes y, en el caso de aquellos implicados que fueran socios de nuestra institución, se les aplicará el derecho de admisión y, eventualmente, se los penará debidamente y se expulsará en forma irrevocable a quien corresponda.
Desde nuestro Club, y tal como pregonamos en nuestras campañas en medios y redes sociales, velamos por un espectáculo sin ningún tipo de violencia, tanto antes, como durante y con posterioridad a cualquier partido. No estamos dispuestos a tolerar este tipo de hechos y seremos implacables contra los inadaptados que atenten contra la integridad de los partidos en nuestro Estadio”.

