La decisión de Fernando Zaniratto de no sacar a Julián Kadijevic frente a Independiente Rivadavia aun cuando el arquero había dado señales de no estar para continuar sigue generando inquietud entre los hinchas.
Aunque Lucho confió en que el juvenil estaba para continuar y por eso no lo reemplazó, la secuencia dentro del campo fue clara: el ex Comunicaciones estaba limitado físicamente en el cierre de lo que acabaría siendo una derrota de Gimnasia.
La secuencia fue clara. Cuando GELP paró a hidratarse en el segundo tiempo, Kadijevic por primera vez empezó a dar muestras de su situación. Tanto es así que le hicieron elongar el gemelo de la pierna izquierda para que aliviara su dolor en un músculo determinante para los movimientos de flexión, caminar, saltar y tomar impulso. Todos movimientos claves para un arquero.
Antes de que el juego se reanudara, Kadijevic comenzó a gritar al banco. Cuando los colaboradores del entrenador advirtieron el llamado, el pibe alertó sobre la continuidad de las molestias. No obstante, siguió en campo. Ya era claro que estaba incómodo.
Tanto es así que volvería a llamar al banco para que lo atendieran, lo que motivó que le hicieran movimientos de elongación del mismo músculo pero de la otra pierna.
Lo extraño del caso es que incluso en ese contexto fue que Zaniratto decidió realizar dos modificaciones: las salidas de Pedro Silva Torrejón y Nicolás Barros Schelotto. La determinación del técnico de Gimnasia dejó sin cambios a GELP.
Es decir que el equipo estaba obligado a mantenerse así hasta el final del partido. Es por eso que los médicos Pablo Del Compare y Jorge Murúa se mantuvieron cerca del arco de Kadijevic para asistirlo cada vez que la pelota estaba en el otro extremo del campo.
Tanto es así que sobre el final, una conversación entre Ignacio Fernández y Agustín Auzmendi pareció darse para ver quién podía ocupar la valla de Gimnasia en caso de que JK no pudiera seguir. Luego, lo sabido: la pifia de Enzo Martínez, quizás sobre exigido y sabiendo que su compañero no estaba al 100%, y el 2-3 final que caló hondo.
La explicación de Zaniratto

Luego del encuentro, Zaniratto se refirió a su determinación de mantener en cancha al arquero. “No es responsabilidad de Kadijevic. Todos creímos que haciendo el esfuerzo iba a aguantar, pero terminó mal. No es una preocupación. Juega un poco eso, su primer partido como titular, las tensiones”, explicó.
Luego, respecto a lo físico, señaló: “Se hizo un partido de ida y vuelta. Es general cuando jugas después de tres o cuatro días. Hicimos los cambios que tenías que hacer, pero la mitad del equipo estaba cansado. No es una excusa el tema físico. Son momentos, tranquilamente podíamos quedarnos atrás marcando y no lo hicimos, quisimos ir a buscarlo”, indicó.

