Fue una avivada. En UNO se habló de bidoneada. Porque mientras todos los jugadores de Estudiantes estaban acomodándose en el área para defender un tiro de esquina y el árbitro del partido estaba ¡atándose los cordones!, Marcelo Estigarribia marcó el 1 a 0 a los 35 del primer tiempo.

Lo curioso del caso es la pasividad de Estudiantes para defender. La desconcentración fue absoluta. Casi proporcional fue la desatención de la defensa como la avivada de Unión para jugar rápido.
En la foto quedaron Sosa y Castro, pero la responsabilidad fue colectiva. De ahí en más Unión creció y Estudiantes sintió el impacto del gol recibido en semejante siesta.

