Estudiantes se ganó el respeto de Fernando Diniz. Con el 1-1 de la ida en UNO como punto de partida para la revancha de la Copa Libertadores, el entrenador de Corinthians destacó la calidad del Pincha, repasó sus resultados internacionales y anticipó una exigencia que resumió con una definición contundente: espera “una gran batalla”.
“Estudiantes siempre es un rival difícil; empataron con Flamengo tanto de ida como de vuelta. Empataron en su casa y ganaron fuera contra Universidad Católica. Tenemos que prepararnos para una gran batalla; son un equipo de calidad con buena distribución en el campo. Tenemos que dar lo mejor de nosotros junto con el apoyo de nuestra afición”, expresó el técnico del conjunto brasileño.
El elogio tuvo argumentos concretos. Diniz puso el foco en la capacidad de Estudiantes para competir tanto de local como de visitante, además de valorar su distribución dentro de la cancha. Con la serie igualada, el entrenador dejó claro que considera necesario combinar la mejor versión de su equipo con el respaldo de los hinchas para afrontar la definición.
Esa valoración del rival también se refleja en la preparación. Corinthians administró las cargas de sus titulares con la revancha del miércoles como prioridad, según explicó el propio DT. La decisión de reservar futbolistas respondió a la búsqueda de llegar con la mayor energía posible al cruce con el conjunto platense.
Los jugadores que cuidó

“No puse a los jugadores de reserva para que cogieran ritmo. Al contrario, dejé a los titulares en el banquillo para que estuvieran bien preparados y con el 100% de energía para el miércoles. Llevamos a seis titulares al banquillo de reserva y cuatro o cinco se quedaron en São Paulo recuperándose de lesiones”, explicó.
Diniz también detalló las situaciones físicas que motivaron algunos de esos descansos. En su explicación mencionó a Carrillo, Memphis y Gustavo Henrique, tres casos que permiten dimensionar la importancia que le dio a la recuperación de cara al encuentro con Estudiantes.
“Carrillo salió del partido porque estaba al borde de una lesión. Memphis venía de una racha ganadora que no tenía desde hace mucho tiempo, necesitaba descansar. Fue el primero al que supe que iba a dar descanso, tenía los músculos tensos. Gustavo Henrique jugó un partido duro el miércoles, salió cansado. Se quedaron en São Paulo para recuperarse por completo”, enfatizó Diniz.
Así, el Pincha llegará a la revancha ante un rival que reconoce su fortaleza y guardó energías para enfrentarlo. Los elogios del entrenador de Corinthians estuvieron acompañados por decisiones: después del empate en La Plata, preparó a sus principales futbolistas para esa gran batalla que ya imagina.


